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miércoles, 19 de octubre de 2011

¿Quién defiende a los cristianos? Por Ricardo Ruiz de la Serna

Digámoslo claramente: a los cristianos los están persiguiendo y matando en algunos países islámicos ante la inactividad de sus Gobiernos en algunos casos y con su tolerancia o su abierta participación en otros. La violencia contra los coptos en Egipto se acrecienta cada día y el Gobierno parece incapaz de detenerla. El pasado domingo hubo 24 muertos y más de 200 heridos en El Cairo durante una manifestación pacífica en protesta por el ataque contra una iglesia días antes. Estos son sólo dos acontecimientos de las últimas semanas. La lista podría seguir según veamos lo ocurrido desde comienzos de año.

El ciclo de revueltas árabes -cada vez es más difícil llamarlo revoluciones- y el progreso nuclear iraní han aumentado la represión sobre las minorías étnicas, lingüísticas y, cómo no, religiosas. En Egipto, en Yemen y en Libia los islamistas van ganando terreno y están secuestrando los procesos de cambio. El contrabando de las armas robadas de los arsenales de Gadafi se ha disparado: en Egipto y en la Franja de Gaza se ha localizado parte del armamento que falta. Los cambios en los países islámicos no están generando más libertad sino más caos y, en medio de la inestabilidad, quienes lo terminan pagando son los grupos más vulnerables, especialmente los cristianos. Aproximadamente el 10% de los egipcios son coptos y sus líderes no terminan de creer las promesas que ahora les hace el Gobierno.

El problema no es sólo político sino también cultural: allí donde los islamistas radicales se hacen con el poder, a los cristianos les va francamente mal. El Estado los va abandonando -en el mejor de los casos- o los va hostigando hasta que se marchan, se mueren o, simplemente, se agotan y desaparecen por envejecimiento. ¿Cómo están los cristianos en Pakistán? ¿Y en el territorio afgano controlado por los talibán? Peor aún es el caso de aquellos que se convierten y deciden seguir a Cristo: a esos los espera la huida -si son afortunados- o la muerte. Que se lo pregunten a Magdi Cristiano Allam o a Youcef Nardakani, que se enfrenta a la pena de muerte en Irán por el terrible delito de haberse convertido al cristianismo y haberse hecho pastor.

El Islam tiene poco que ver con todo esto, pero los islamistas radicales parecen empeñados en demostrar lo contrario. Sin duda, existen musulmanes moderados y no todo el mundo islámico es igual. Ahora bien, el problema es real y la comunidad internacional debe intervenir para atajarlo. Se debe facilitar el asilo político de los cristianos perseguidos que lo soliciten, se debe apoyar política y económicamente a las instituciones cristianas en los países islámicos -iglesias, asociaciones, universidades, fundaciones- y se debe exigir a los Gobiernos de países islámicos el respeto a las minorías cristianas, es decir, la igualdad entre sus ciudadanos sean o no musulmanes. No podemos seguir jugando al escondite con la intolerancia religiosa en Egipto, en Irán, en Pakistán... El mismo derecho que cualquiera debe tener de convertirse al Islam debe tenerlo para cambiar de religión o no profesar ninguna en absoluto. No caben ni pretextos culturales ni excusas religiosas para lo que es una exigencia de la dignidad humana: Nadie debe ser perseguido ni sufrir por causa de la religión.

La semana pasada y las anteriores han sido los coptos en Egipto o un pastor evangélico en Irán, ¿quiénes serán los próximos?





Fuente: ElImparcial.com
Autor: Ricardo Ruiz de la Serna, es analista político, abogado y profesor de técnicas de la propaganda y de la comunicación política de la Universidad CEU-San Pablo.
Fotografía: Féretros de cristianos coptos muertos / ElEconomista.mx













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martes, 28 de junio de 2011

Más de 105.000 cristianos son martirizados anualmente

Un cristiano muere cada cinco minutos en algún lugar del mundo a causa de su fe

Daniel Blake, corresponsal Christian Post ha informado el jueves 9 de junio de 2011 que en una conferencia interreligiosa internacional se ha anunciado que más de 105.000 cristianos son asesinados por el simple hecho de su fe.

Las cifras impactantes fueron puestas de manifiesto en la "Conferencia Internacional sobre el Diálogo Interreligioso entre cristianos, judíos y musulmanes", que tuvo lugar en Hungría, muestran que un cristiano muere cada cinco minutos en algún lugar del mundo a causa de su fe.

Massimo Introvigne, representante de la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa) en Combatiendo contra la Intolerancia y la EnlaceDiscriminación contra los Cristianos, agregó que estas cifras no incluyen las víctimas de las guerras civiles o guerras entre naciones, sino sólo a las personas asesinadas porque son cristianas.

De acuerdo con la publicación "Cultura Católica", Massimo Introvigne, dijo, "Si estas cifras no son un gritó al mundo, si esta masacre no se detiene, si no se reconoce que la persecución contra los cristianos es la primera emergencia en todo el mundo con respecto a la discriminación y violencia religiosa, el diálogo entre las religiones sólo producirá simposios maravillosos, pero no resultados concretos"

El Metropolitano Hilarión, que es el ministro de Relaciones Exteriores de la Iglesia Ortodoxa Rusa, destacó a los delegados que de los cristianos perseguidos cada año "al menos un millón" eran niños.

El evento fue organizado por el Gobierno húngaro como punto culminante de su presidencia de la Unión Europea, en la que se reunieron representantes de diversas religiones de todo el mundo.

El cardenal Péter Erdo de Budapest, comentó: "Pero el peligro para muchas comunidades cristianas en el Oriente Medio es morir a causa de la emigración. Todos los cristianos se escaparán al sentirse amenazados. Y Europa debe prepararse para una nueva ola de emigración, esta vez de cristianos huyendo de la persecución”

La persecución de los cristianos se da en las tierras del Islam con el silencio de la mayoría de los gobiernos europeos y de gran parte de sus elites intelectuales y de la media.

Unos por indiferencia, otros por relativismo ético y desprecio anticlerical, y otros por el miedo habitual del dhimmi ante su señor musulmán con la excusa de evitar que el amo musulmán se enoje y acreciente el asesinato de más dhimmis cristianos, todos ellos son incapaces de elevar quejas, y presionar a sus gobiernos, y sólo ofrecen diálogos y simposios, en la que los líderes brillen en sus discursos, como afirma el católico Massimo Introvigne.

Todo esto facilita la limpieza religiosa que está teniendo en el mundo musulmán, mientras se distrae al público con el chivo expiatorio de Israel, el judío de las naciones.

El mundo árabe y/o musulmán se niega a reconocer Israel como estado judío, y se quiere distraer a la somnolienta población occidental desviando la mirada hacia Israel, siendo la voluntad de existir de Israel la que mantiene su defensa contra la limpieza religiosa islámica en Oriente Medio.

Israel se ha convertido en el baluarte y defensa de la libertad, de la democracia, de la justicia y del derecho de las minorías, también de la cristiana, en un mundo islámico sometido al totalitarismo islámico que se cobra más de cien mil vidas de cristianos anualmente que son asesinados por su fe.

¿Cómo alguien va a pretender erigirse en autoridad moral, si no es capaz de denunciar los atropellos contra sus hermanos, y si no cuida de sus hermanos, ¿quién lo hará? y ¿si sólo piensa exclusivamente en él?, ¿quién es?, y ¿si no lo denuncia ahora que tiene oportunidad?, ¿cuándo?

Si fuera indiferente a esto y pensare que no es el guardián de su hermano, repetiría las palabras de Caín ante el interrogatorio divino por el asesinato que cometió contra su hermano Abel.

El Eterno nos juzgará a todos, judíos, cristianos, musulmanes, budistas, taoístas, hindúes, ateos, creyentes o no, y de cualquier credo; pues fuimos concebidos sin nuestra voluntad, y sin nuestra voluntad nacimos, y vivimos sin nuestra voluntad, y sin nuestra voluntad moriremos, y sin nuestra voluntad tendremos que rendir juicio y cuenta ante el Eterno.

El Todopoderoso nos preguntará: ¿Qué hiciste? La voz de la sangre de tu hermano clamaba a mí desde la tierra.

El texto del Génesis dice que la pregunta, en relación al asesinato de nuestro hermano, es sobre qué hicimos, no sobre qué dijimos o cuál fue nuestro discurso.

Génesis 4: 8-10: Caín habló con su hermano Abel. Y sucedió que estando juntos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel y lo mató. Entonces el Eterno preguntó a Caín: -¿Dónde está tu hermano Abel? Y respondió: -No sé. ¿Soy yo acaso el guarda de mi hermano? Le preguntó: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra.





Fuente: blog "Totalitarismo y terrorismo islámico" / Periodista Digital
Fotografía: Ella es Yubelina. Después de ser atacada en su pueblo de Indonesia por ser cristiana. Su rostro estaba devastado, sufrio quemaduras de tercer grado que estropeando sus ojos y la cara de por vida. Sólo el 8% de los indonesios son cristianos. Los ataques de este tipo son muy comunes. Fanáticos viajan por el país, merodeadores y persiguiendo a los cristianos. Multitudes de personas van a la caza de cristianos, amenazándolos que si no se convierten serán golpeadas, apuñaladas o quemadas. Casas e iglesias también han sido arrasadas.
Cuando sus atacantes le preguntó Yubelina a renunciar a su fe cristiana, ella se negó. Sus atacantes intentaron matarla, quemandola. Pero ella sobrevivió. / Voice of the Martyrs Jan ’11 Newsletter Cover



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jueves, 23 de junio de 2011

Extremistas musulmanes quieren prohibir la Biblia en Pakistán

Los islamistas llevan a juicio la Biblia en Pakistán. El Tribunal Supremo tendrá que decidir si se prohíben las Escrituras en el país tras una demanda que las tilda de "blasfemas" y "pornográficas"
Ahora la Biblia se ha convertido en el nuevo blanco de ataque de los extremistas religiosos paquistaníes. Maulana Abdul Rauf Farouk, líder del partido islamista Jamiat Ulama Islam (JUI) ha presentado una demanda al Tribunal Supremo paquistaní para prohibir la Biblia, alegando que las Sagradas Escrituras "difaman el nombre de algunos profetas y es considerada blasfema".

Según el mulá Farouk, de la mezquita Khizra de Lahore, en algunos versículos de la Biblia "se atribuyen delitos contra la moral a ciertos personajes bíblicos que socavan la santidad de dichos santos profetas, y esto representa una ofensa para todos los musulmanes".

"El islam respeta los libros sagrados de todas las religiones y tiene en muy alta estima a sus profetas –que también reconoce el Islam–, y por ello, cualquier calumnia contra ellos es una gran ofensa a los musulmanes", advirtió el líder del JUI en el sermón del viernes. Sin embargo, el islamista rechaza al apóstol Pablo, al que acusó de "haber tergiversado el texto real de las Sagradas Escrituras para fabricar una religión falsa: el Cristianismo".

El clérigo radical reconoció que esta medida de prohibir la Biblia en Pakistán responde a la quema de ejemplares del Corán por el pastor de Florida, EE UU, Terry Jones. "Para prevenir en el futuro otra profanación del Corán, pedimos que se prohíban esos versículos que denigran a los profetas, y si nuestras demandas no son escuchadas, exigiremos la prohibición del libro entero", advirtió el mulá Farouk, antes de agregar que "condenamos esos actos atroces pero no vamos a responder a los blasfemos con un ataque igual de insultante".

Su postura ha provocado una reacción de condena inmediata por parte de la comunidad cristiana paquistaní. Así, el obispo de Lahore, John Alexander Malik, denunció en un comunicado que la llamada a la prohibición de la Biblia "es una injerencia en los asuntos religiosos de la comunidad cristiana y una violación de la libertad religiosa garantizada por la Constitución de Pakistán". Asimismo, el sacerdote advirtió de que JUI está "sembrando las semillas de la discordia" entre las dos comunidades.

Más duras fueron las palabras de Shahzad Kamran, de la organización "Vast Vision Ministry", que acusó a JUI de "tirar la primera piedra" para lapidar a los cristianos. "Farouk y sus colaboradores han amenazado con emprender varias acciones legales para la prohibición de venta y compra, y la predicación de la Sagrada Biblia en Pakistán", criticó Kamran en delcaraciones a LA RAZÓN, antes de agregar que "los islamistas quieren exterminar a las minorías religiosas con sus leyes antiblasfemia", que prevén penas que van desde una multa hasta la muerte.

"Somos perseguidos, acusados injustamente e incluso asesinados con impunidad por profesar otra religión", denunció este activista cristiano.

En los últimos años, Pakistán ha girado hacia la radicalización de una manera peligrosa. Las últimas consecuencias de este fanatismo han sido la pena capital por blasfemia a Asia Bibi y las muertes del gobernador de la provincia de Punjab Salman Taseer, y del ministro para las Minorías Shahbaz Bhatti, un cristiano, los cuales fueron asesinados por extremistas islámicos en los últimos meses para exigir la derogación de la ley sobre la blasfemia.

El extremismo se ha agudizado aún más tras el asesinato de Osama Ben Laden por las tropas estadounidenses en el país. Los cristianos temen que esto pueda aumentar la persecución religiosa, y el llamamiento a la prohibición de la Biblia podría verse como una señal.


"Polémico" Génesis

1. El partido religioso Jamiat Ulama Islami (JUI) considera "blasfemo" el contenido de: Génesis 19: 33-36; 29: 23 y 32-35; 38: 18; 1 Samuel 11: 2-27; 1 Samuel 13: 1-22; 1 Reyes 13: 2-13 y 13: 11-29; Mateo 26: 14-47; Mateo 16:23.

2. Además, acusan al cristianismo de ser "una gran fuente de inmoralidad que se extiende a la pornografía, el baile y otras maldades". El partido asegura que la Biblia está basada en "falsas enseñanzas de los mensajeros de Dios copiando un estilo de vida que no era propio de ellos" y que el "lobby" cristiano quiere convertir a la cultura islámica en una cultura mala y asquerosa de los países con libertad sexual.



► Artículos complementarios:

• El islamismo radical busca ahora prohibir la Biblia en Pakistán / HazteOir.org
• Pakistán: La Ley Antiblasfemia suma víctimas, mientras se alza la voz por una moratoria / HazteOir.org
• El fundamentalismo se crece en Pakistán: 'abraza el Islam o morirás' / HazteOir.org
• Pakistán por presión musulmana podría prohibir la Biblia ¿por “pornográfica”? / NoticiaCristiana.com • Partido radical musulmán quiere prohibir Biblia en Pakistán / Aciprensa.com





Fuente: LaRazon.es / Los islamistas llevan a juicio la Biblia en Pakistán
Autor: Ethel Bonet - Corresponsal en Asia Central



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martes, 10 de mayo de 2011

Ataque mortal de musulmanes a cristianos en Egipto

Al menos 12 muertos y 186 heridos en enfrentamientos sectarios en El Cairo. Un grupo de salafistas asalta una Iglesia en la que creían que se encontraba retenida una copta convertida al Islam
Al menos 12 personas han muerto y más de 180 han resultado heridas, 11 de ellas muy graves, en un nuevo enfrentamiento armado registrado anoche entre cristianos y musulmanes en Egipto. En el barrio de Imbaba, en El Cairo, la calma iba regresando despacio mientras los rescoldos del incendio de la Iglesia de Mar Mina aún humeaba después de que durante la pasada noche un grupo de musulmanes salafíes la atacaran al creer que los cristianos mantenían encerrada allí a una copta convertida al islam. También los ánimos seguían encendidos entre los vecinos que seguían acudiendo al lugar. Se ha producido igual número de víctimas de cada confesión, según Ali Abdel Rahman, gobernador de la provincia de Giza.

El primer ministro Essam Sharaf, se ha apresurado a convocar la reunión del Consejo de Ministros y ha aplazado un viaje al Golfo Pérsico que debía llevarle en su primera parada a Bahréin. En declaraciones a la televisión, el gobernador de Giza, que incluye amplios sectores del Gran Cairo y donde se encuentra Imbaba, dijo que el Ejército y la Policía habían logrado devolver la calma a ese barrio, sin embargo algunos vecinos protestaban esta mañana ante la indefensión que sienten y acusaban al Ejército de "dejar hacer" a los exaltados. No ha sido posible establecer quién empezó el enfrentamiento y de dónde procedían los disparos. También fueron lanzados cócteles molotov.

En un comunicado emitido a través de su página de Facebook, el Consejo Superior de las fuerzas Armadas que gobierna de facto del país afirmó que había 190 detenidos y que iban a ser trasladados a un tribunal militar superior y que se iba a "condenar y castigar de forma ejemplar a quién se le ocurra jugar con los valores de este país". La Junta militar piensa también crear un comité que evalúe los daños y que establezca compensaciones económicas para los afectados. El Consejo resalta en su comunicado "los peligros graves que rodean a Egipto en este periodo (...) y exige a todas las ramas del pueblo y a los jóvenes de la revolución y las fuerzas nacionales, así como a los líderes religiosos, tanto musulmanes como cristianos, que hagan un frente común contra el intento de romper el tejido de la nación".

El Consejo Superior de Las Fuerzas Armadas considera que "no se puede volver al pasado y que no hay otra meta que alcanzar que la estabilidad y la seguridad y la consecución de los objetivos de la revolución sin importar lo que haya que sacrificar".


Violencia en aumento

Los actos violentos entre miembros de ambas comunidades son habituales en los últimos meses. La pasada navidad, un atentado en la iglesia de los Dos Santos en Alejandría que dejó 24 muertos, encendió los ánimos entre los fieles y durante semanas se produjeron enfrentamientos que se localizaron principalmente en el sur del país, una de las más conservadoras y donde la comunidad cristiana tiene importantes raíces históricas. Sin embargo, la Fiscalía general ha abierto una investigación para determinar la implicación del ex ministro de Interior Habib El Adly en dicho atentado. Al parecer el objetivo del ataque habría sido culpar a los islamistas y encender los ánimos entre cristianos y musulmanes.

Poco después de la caída del presidente Hosni Mubarak, tras 18 días de protestas, se produjo otro grave enfrentamiento entre miembros de ambas confesiones que se saldó con nueve muertos. Durante una manifestación para protestar por la quema de una iglesia, un grupo de musulmanes irrumpieron en el barrio de Moqqatam, un suburbio de El Cairo de mayoría cristiana. Sin embargo con el paso de los días se asentó la idea de que la batalla fue provocada por matones del depuesto régimen que intentaban sembrar el desconcierto y el odio para demostrar que sin Mubarak Egipto se sumiría en el caos.

"Debemos acabar con la violencia, no debemos permitir que esas personas arruinen lo que hemos logrado en la revolución de enero", ha señalado Essam El Erian, portavoz de los Hermanos Musulmanes, en una entrevista televisiva. "El incidente de Imbaba muestra claramente que hay algunas personas que todavía están trabajando entre bastidores para inflamar la lucha sectaria en Egipto", explicó. "Yo creo que esas personas pertenecen al Partido Nacional Democrático [de Hosni Mubarak] y todavía están decididos a desintegrar cualquier cosa adquirida en la revolución", concluyó.

Los musulmanes que han protagonizado el ataque de esta noche pertenecen a la corriente de los salafíes, una de las más rigurosas del islam y que cada día está ganando más terreno en Egipto. Después de mantener un perfil bajo durante el régimen de Mubarak, desde el 11 de febrero, los salafistas están ganando presencia en las calles egipcias. Esta semana protagonizaron una protesta en el centro de la capital por el asesinato del líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, a manos estadounidenses, e intentaron llegar a la embajada del país norteamericano.

Los cristianos egipcios, mayoritariamente coptos, representan el 10 por ciento de la población del país, calculada en unos 75 millones de habitantes. Al Qaeda ha lanzado en varias ocasiones amenazas contra las poblaciones cristianas en Oriente Próximo.

La violencia sectaria amenaza con hacer descarrilar el proceso que se inició el 25 de enero y que durante 18 días tuvo al mundo pendiente del pulso que el pueblo egipcio mantenía en la plaza de Tahrir. Finalmente el régimen de Hosni Mubarak cayó y este, al igual que muchos de sus hombres fuertes, se encuentran detenidos y acusados de diversos delitos que van desde el blanqueo y la malversación hasta el asesinato deliberado de 846 manifestantes desarmados. El propio Mubarak podría enfrentarse a la pena capital por esta acusación.





Fuente: ElPais.com / Al menos 12 muertos y 186 heridos en enfrentamientos sectarios en El Cairo
Autor: Nuria Tesón / El Cairo
Fotografía: Funeral por las víctimas de los choques entres coptos y musulmanes en Egipto / AFP


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lunes, 4 de abril de 2011

La fanática hoguera de una diminuta iglesia prende la mecha del odio global

La quema de un ejemplar del Corán hace dos semanas en una pequeña ciudad de Estados Unidos -ignorada a propósito- desata una matanza en Afganistán. La amenaza de una gran falla alimentada de Coranes con motivo del noveno aniversario del 11-S no se concretó pero fue noticia mundial. El pastor Terry Jones, al frente de la diminuta iglesia de Gainesville (Florida), fanático e iluminado, solo dio marcha atrás después de recibir una llamada del secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, en la que le conminaba a no hacerlo ya que estaba poniendo en peligro la vida de personas inocentes y soldados norteamericanos. Las cadenas de televisión apagaron las cámaras y cientos de periodistas volvieron a sus casas. No pasó nada.

Pero ese mismo odio irracional finalmente se escenificó el pasado 20 de marzo en esa misma Iglesia -conocida por el rebuscado nombre de Dove World Outreach Center y con menos de medio centenar de fieles-, durante el sermón dominical, y nadie tuvo noticia. Pasó totalmente desapercibido. Ninguno de los dos periódicos locales, ni el Gainesville Sun ni The Florida Alligator, recogieron el hecho de que Jones supervisó la quema de un Corán durante un simulacro de juicio en el que fue encontrado "culpable" y sometido a la hoguera como en los tiempos de la Inquisición. El diario USA Today logró, a través de su servicio de noticias religiosas, entrevistar brevemente por teléfono al pastor, quien relató lo ocurrido. La agencia de noticias France Presse lo contaba en un cable datado el 21 de marzo en Florida. No hubo ruido mundial. Eso fue todo. Excepto que como consecuencia de ese Corán abrasado ayer morían asesinados siete trabajadores de Naciones Unidas en la remota Mazar i Sharif, en el lejano Afganistán.

Jones insiste en que no rompió su palabra de que no volvería a sus ideas incendiarias. "No hemos roto ningún compromiso, aquella promesa tenía que ver con el Día Internacional de la Quema del Corán". Esto es otra cosa. Lo cuenta el pastor en la entrevista que concedió al diario USA Today, porque ni él ni ningún miembro de su raquítica organización pudo ser contactado ayer por este periódico. Los teléfonos de Dove World comunicaron durante todo el día. Los correos electrónicos se quedaron sin respuesta. Solo pasado el mediodía, la página web del Gainesville Sun publicaba un comunicado del religioso que se citaba a sí mismo a través de su plataforma Stand Up America.

"Nosotros, Stand Up America, encontramos que lo sucedido es una acción criminal y trágica", se lee en el comunicado. "Los disturbios de Afganistán son inaceptables para el Gobierno de Estados Unidos", prosigue el texto, para llegar a la cuestión de fondo defendida por el pastor Jones: "El islam no es una religión de paz. Ha llegado la hora de que hagamos responsables de sus actos a esa gente. Reclamamos que nuestro Gobierno tome medidas y se manifieste contra estos actos. Esta gente debe ser llevada ante la justicia".

Jones vive bajo la teoría de que el islam, de que "esa gente", está esperando la oportunidad de poder tomar el control de la sociedad estadounidense para imponer sus leyes. Autor de un libro titulado El islam es el diablo, Jones considera que "ha llegado el momento de que deje de tolerarse a los países dominados por los musulmanes que extiendan su odio contra el cristianismo". Esta era la única disculpa que ayer llegó del fanatismo que predica Jones, si es que alguien esperaba alguna.

El Corán que se quemó el 20 de marzo ardió durante 10 minutos (video). El hombre que expulsó el mal con fuego fue el pastor Wayne Sapp, bajo la atenta mirada de Jones y poco más de 30 seguidores, aunque el acto de redención era abierto al público. La hoguera fue el final del juicio a la que la Iglesia de Gainesville condenó al Corán. Tras ser encontrado "culpable" de todos sus "crímenes", el acusado fue "ejecutado", en palabras del propio Jones. El jurado había deliberado durante ocho minutos. No le hizo falta más tiempo para considerar que el libro sagrado de los musulmanes promueve "el mal y la violencia". El Corán había sido regado anteriormente durante una hora con queroseno. Cuando llegó el veredicto solo hizo falta aplicarle fuego -con un mechero de barbacoas- para que ardiera, sobre una bandeja de metal, en el centro de la Iglesia. Jones consideró el evento un éxito. "Esta es una de esas experiencias que solo se tienen una vez en la vida", declaró el pastor.

Una cadena de provocaciones

• Julio de 2010. Terry Jones, pastor de una pequeña parroquia pentecostal de Florida, convoca a través de Internet el Día Internacional de la Quema del Corán para el 11 de septiembre. Jones considera el libro sagrado islámico un texto que incita a comportamientos violentos y radicales.

• Agosto de 2010. La convocatoria de Jones atrae paulatinamente la atención de usuarios de Internet y, sucesivamente, la de medios informativos. La polémica sobre la iniciativa del pastor viaja en paralelo con el gran debate nacional que se desarrolla en Estados Unidos sobre el proyecto de construcción de un centro islámico -dotado de instalaciones culturales, deportivas y de una zona de rezo- a dos manzanas de la zona cero de Manhattan. La iniciativa de Jones produce un rechazo prácticamente unánime. Amplios sectores de la derecha estadounidense, encabezados por Sarah Palin, consideran inaceptable el proyecto islámico en Nueva York.

• Septiembre de 2010. Manifestaciones de protesta contra la convocatoria de Jones son celebradas en varios países. Entre ellos figuran Afganistán, Pakistán, India e Indonesia. En algunos casos las concentraciones son violentas. La tensión crece, y la cúpula política estadounidense ejerce una gran presión sobre el pastor para que renuncie al acto. El día 9 de septiembre, Jones anuncia su marcha atrás.

• Marzo de 2011. El día 10, el Congreso estadounidense abre una comisión de investigación sobre la radicalización de los musulmanes en EE UU, lo que genera temores de una vuelta a la caza de brujas de McCarthy. El día 20, los pastores Terry Jones y Wayne Sapp celebran un "juicio al Corán" organizado en la parroquia de Jones. A finales de marzo, dos cristianos son asesinados y una iglesia resulta quemada en ataques justificados como respuestas al acto de Sapp y Jones.*



Una multitud tomó por asalto la sede de la ONU en una ciudad del norte afgano. Mataron a 8 empleados y guardias. Dos fueron decapitados. Fue en represalia al acto de un pastor estadounidense que hace unos días incendió el libro sagrado.

En un día de furia religiosa, motivada por la quema de un ejemplar del Corán en Estados Unidos hace unos días, una multitud tomó por asalto la sede de las Naciones Unidas (ONU) en la ciudad de Mazar e Sharif, al norte de Afganistán, y asesinó a ocho empleados de ese organismo internacional. También murieron cuatro manifestantes a manos de los guardias.

Las víctimas del ataque son cinco hombres de seguridad del organismo, de nacionalidad nepalí, y tres funcionarios de origan rumano, noruego y sueco. Entre ellos hay una mujer, aunque no se la identificó. El jefe de la misión internacional resultó herido durante el ataque, pero logró sobrevivir.

El origen de esta manifestación de cólera musulmana hay que buscarlo en la polémica práctica que llevó adelante una iglesia evangélica de Gainesville, en Florida. El pastor Terry Jones, que lidera la comunidad, había anunciado en septiembre del año pasado que iba a quemar un Corán para conmemorar el aniversario del ataque a las Torres Gemelas. Finalmente no lo hizo porque le llovieron críticas de todo el mundo e, inclusive, del propio presidente Barack Obama. Pero hace sólo 10 días, Wayne Sapp, otro pastor de la misma iglesia, terminó llevando a cabo la promesa de Jones.

El ultraje al sagrado libro islámico generó una ola de indignación en el mundo musulmán y derivó en las protestas de ayer en Afganistán, un país en guerra y con una sociedad muy conservadora en lo religioso. Hubo masivas marchas en varias ciudades, como en Nimroz, Bamiyán y Herat. En todas ellas los manifestantes se dispersaron pacíficamente. No fue así en Mazar e Sharif.

En esa tranquila ciudad del norte afgano, de una gran riqueza en sitios arqueológicos musulmanes y helenísticos, la manifestación comenzó a las 13.30, después de la tradicional oración del viernes. La multitud se dirigió a la sede de la UNAMA, denominación que se le da a la misión de la ONU en Afganistán, y comenzó a arrojarle piedras. En un momento la protesta se radicalizó porque, según la versión de la policía local, entre los manifestantes había “talibanes infiltrados”. Lo cierto es que la turba terminó atacando a los guardias, los mató y les quitó las armas. Luego asaltaron el edificio, asesinaron a otros tres empleados en el interior y finalmente lo incendiaron.

El jefe de de la policía local, Sher Mohammad Durani, confirmó que “ocho extranjeros fueron asesinados y uno quedó herido”. Y agregó que por lo menos dos de ellos fueron decapitados. “Sabemos que, en al menos dos casos, los manifestantes golpearon con martillos los cuellos de los trabajadores para decapitarlos”, contó a los periodistas.

El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, condenó el ataque y lo calificó de “cobarde”. “Este fue un ataque atroz contra personal de la ONU, que no puede justificarse bajo ninguna circunstancia y que condeno en los términos más contundentes”, sostuvo.

En el mismo sentido se pronunció el presidente de Estados Unidos, Barack Obama: “Destacamos la necesidad de calma e instamos a todas las partes a rechazar la violencia y resolver las diferencias a través del diálogo”. “Los valientes hombres y mujeres de Naciones Unidas realizan su trabajo en apoyo del pueblo afgano. Su trabajo es esencial para construir un Afganistán más fuerte para el beneficio de todos sus ciudadanos”, agregó.

Palabras duras se lanzaron también desde la Unión Europea y la Organización del Tratado del Atlántico del Norte. Catherine Ashton, jefa de la diplomacia de la UE, afirmó que “este es otro ejemplo desafortunado de cómo la ignorancia, la intolerancia y una agresión sin sentido pueden convertir en víctimas a personas completamente inocentes”. Anders Fogh Rasmussen, secretario general de la alianza militar occidental, en tanto, señaló que “las víctimas de estos ataques se dedicaban a ayudar al pueblo afgano a vivir mejor. Al atacarlos han demostrado que no les importa lo que la ONU y toda la comunidad internacional intentan hacer en beneficio de todos los afganos”.

El incidente es visto como un desastre para las Naciones Unidas y las fuerzas internacionales en el país, donde hay 132.000 soldados extranjeros –dos terceras partes son estadounidenses– que apoyan al gobierno afgano en su lucha para frenar a los talibanes. Mazar e Sharif es una de las siete zonas escogidas para inaugurar el proceso llamado de “transición”, por el cual las fuerzas extranjeras cederán la responsabilidad de la seguridad a las fuerzas afganas a partir del 1 de julio.

Si el personal de la ONU no se puede establecer con cierta paz en el país, es muy probable que la organización se vea obligada a considerar el cierre o reducir drásticamente sus operaciones en Afganistán. Por el momento, las autoridades emitieron la orden de aplicar el protocolo “ciudad blanca”, lo que obliga a todo el personal a encerrarse en sus casas y evitar salir a la calle .


“No nos sentimos responsables”

El pastor Terry Jones, que dirige la iglesia de Gainesville donde se quemó el ejemplar del Corán, dijo que estaban “consternados” por lo sucedido, pero que no eran culpables de haber desencadenado la matanza. “No nos sentimos responsables por lo que ocurrió. Los elementos radicales del Islam toman esto como una excusa para promover sus actividades violentas”, sostuvo.


Es más, lanzó nuevas frases en contra del islam. “Lo que nos gustaría es ver a EE.UU. poniéndose de pie, a las Naciones Unidas poniéndose de pie. Es hora de dejar de ignorar la violencia que existe en países musulmanes como Pakistán y Afganistán”, afirmó.**




* Fuente: ElPais.com
Autor: Yolanda Monge / Washington
**Fuente: Clarin.com



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martes, 29 de marzo de 2011

Trece muertos en los enfrentamientos entre cristianos y musulmanes en El Cairo

La quema de una iglesia provoca un enfrentamiento entre ambas comunidadesLa violencia sectaria ha vuelto a las calles de Egipto. Trece personas fallecieron la madrugada del martes y más de 140 resultaron heridas durante un choque entre cristianos y musulmanes registrado en Moqqatam, un suburbio de El Cairo. El enfrentamiento, en el que participaron más de 1.300 personas, se originó cuando un grupo de cristianos coptos bloquearon una de las principales autopistas de la zona sur de la ciudad que transcurre junto al barrio en una sentada pacífica de protesta contra la quema de una iglesia días antes en otro barrio cairota. Un portavoz de la iglesia en la zona afirmó que un par de centenares de musulmanes al grito de ¡Alá es grande! vinieron de Sayeda Aisha y les atacaron con piedras. Horas después disparos al aire, cócteles molotov y un número creciente de individuos de ambas confesiones protagonizaron una batalla.

En la montaña del Moqqatam, uno de los barrios más deprimidos de la capital egipcia se hacinan miles de cristianos que viven de la recogida y reciclaje de las toneladas de basuras que los 20 millones de habitantes de El Cairo generan cada día. De una de las casas salen gritos y lamentos y al rato un féretro que es llevado en volandas, mientras las mujeres, de negro riguroso, se abrazan y sostienen unas a otras. Los vecinos acusan al Ejército de ser cómplice de las muertes. Un hombre afirma que los agresores se parapetaron en los tanques para atacarles. Otro muestra los bidones de gasolina de metal, similares a los que portan los tanques y que supuestamente habrían sido usados para incendiar cinco fábricas de reciclaje de cartón y plástico y otras tantas villas. "¿Quién de nosotros puede coger algo del Ejército sin su permiso?", añade el hombre insinuando la connivencia de los militares.

Entre los edificios quemados hay dos que han sobrevivido a las llamas. "Son de musulmanes", explica una mujer que tiene lo poco que ha podido salvar en el incendio metido en una camioneta. A su alrededor, media docena de chiquillos descalzos y comidos de moscas se sorbe los mocos. "¿Dónde vamos a ir ahora, a América? Lo hemos perdido todo. La ropa, el oro..."

"Una mezcla de matones con palos y machetes y algunos barbudos atacaron a los cristianos", explica Badri Makra que llamó personalmente a los militares que "se tomaron su tiempo para acudir a acabar con la protesta". "Vinieron cinco tanques que se supone que iban a separarles y no lo hicieron".

En un comunicado que los Hermanos Musulmanes hicieron ayer a través de su página web acusaban al depuesto Gobierno de instigar la tensión religiosa para provocar el caos. Los Hermanos instaron a los egipcios a no dejarse atrapar en la trampa de la sedición sectaria por el peligro que entrañaría la desestabilización del país para la joven revuelta iniciada el 25 de enero pasado. El comunicado apelaba al orgullo nacional sin diferencia de "religión, color o credo" y destacaba que no se gana nada sin renunciar a algo y que la fuerza de la nación y el triunfo de la revolución residían en el respeto mutuo.

Es el segundo día que la capital egipcia vive enfrentamientos entre ambas comunidades después de que el pasado domingo fuera quemada una iglesia en el barrio de Helwan, a las afueras de la ciudad. Un grupo de musulmanes habían prendido fuego al templo después de un enfrentamiento entre familias que había dejado dos muertos porque una musulmana tenía una relación amorosa con un cristiano.

Egipto es un país de mayoría musulmana suní donde los cristianos coptos suponen apenas el 10 por ciento de una población de 80 millones y periódicamente se producen enfrentamientos entre ambas comunidades. La pasada Navidad los ánimos volvieron a prender cuando un atentado contra una iglesia en Alejandría dejó 23 muertos y más de 90 heridos.

Un capitán que controla el acceso al suburbio asegura que "trataron de separarles pacíficamente y que los militares no efectuaron "ni un disparo". "Si lo hubiéramos hecho habría muchos más muertos", afirma. Sí reconoce, sin embargo que oyó tiros, aunque no sabe "de donde procedían". En su opinión lo que ocurrió ayer en Moqqatam fue "sólo un malentendido". Un error que ha dejado a 13 madres sin sus hijos.

Mientras los diarios egipcios se hacían eco de la existencia de una "contrarrevolución en las calles". Matones con machetes se mueven por distintos lugares de la ciudad y estarían intentando sembrar el caos entre los ciudadanos. La plaza Tahrir fue ayer escenario de enfrentamientos, pero entre estos baltaguía, matones y los restos de manifestantes prodemócratas que seguían en la plaza. Varias personas resultaron heridas en la batalla a pedradas. El Ejército desmanteló después "con violencia" el campamento que aún quedaba en la glorieta del centro de la plaza, según ha denunciado Amnistía Internacional. Esta organización denunció de madrugada que algunos testigos afirmaban que el Ejército había permitido a los matones atacarles y que posteriormente más de 100 personas fueron detenidas. A los periodistas que lo presenciaron se les quitaron sus tarjetas de memoria de las cámaras.




Fuente: ElPais.com
Autor: Nuria Tesón / El Cairo
Fotografía: Uno de los fuegos que provocaron los enfrentamientos entre Coptos y musulmanes en la ciudad de El Cairo la noche de ayer / KHALED ALI - AFP



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viernes, 14 de enero de 2011

El avestruz y los cristianos de Oriente. Por Antoni Puigverd

Las minorías cristianas de los países árabes están desapareciendo sin que nos demos por enterados
Un par de años atrás, en un gran diario español, se publicó un largo artículo sobre el peligro de la religión actual1. A pesar de reconocer que la fraternidad entre clases y naciones nace del universalismo cristiano, el autor, Ulrich Beck, apuntaba que también de él nace el odio. Las únicas referencias críticas del artículo eran para Benedicto XVI, que aparecía como promotor de la división humana actual por el simple hecho de defender el cristianismo como verdad, y no como una más de las ofertas del supermercado contemporáneo de las ideas relativas. Ningún reproche a la fe islámica, a pesar de que en su nombre diariamente se practican en múltiples rincones del mundo todo tipo de atentados y matanzas, se hostiga a los disidentes y se persigue cruelmente a los que no cumplen con los preceptos del Corán.

Uno podía no leer aquel discutible artículo de Beck, pero era inevitable, hojeando el diario, chocar con la ilustración: una imagen colorista en grandes dimensiones que resumía en ella todos los prejuicios de la ideología anticlerical española. El dibujo consistía en una bomba de las de antes, en forma de bola negra con mecha, coronando a modo de aureola un pantocrátor medieval2. El mensaje multicolor de aquella página principal del diario más vendido de España era este: en el mundo de hoy, la violencia es cristiana.

No puede negarse que dicha violencia existe, lamentablemente, en nuestros días. Es muy probable, sin ir más lejos, que el autor del atentado de Tucson contra la congresista Giffords3 esté intoxicado por una mezcla ideológica explosiva en la que el furor racial y el conservadurismo ideológico se confunden con apelaciones a la identidad cristiana de los padres fundadores de América. Es, sin embargo, muy intelectualmente deshonesto situar el avance del islamismo violento en la Media Luna árabe en el mismo plano que los desmanes ideológicos de cierta minoría neoconservadora de Norteamérica. La corriente cristiana neocon causa, sí, de vez en cuando, injustificable violencia política (no más, atención, que las corrientes extremistas de signo izquierdista en Europa). Y abandera una agitación retórica que fomenta en Norteamérica la división política o racial, no la concordia. En algunos momentos de máxima gravedad mundial, dicha corriente ha caído en excesos verbales imperdonables (Bush y su retórica del Bien contra el diablo Sadam). Pero en el interior de la polis americana, tales ideas se discuten, se contrastan y se combaten libremente.

En Norteamérica (y en aquellos países europeos en los que cunde la tendencia neocon), el Estado no está supeditado a la religión. Al contrario: la religión se supedita a las leyes. Es incomparable, por lo tanto, el ascenso de cierta beligerancia cristiana con el inquietante progreso del islamismo violento, cuya agresividad y capacidad destructiva parece a estas alturas imparable. Ayer mismo, en este diario, el gran Xavier Batalla explicaba las causas del fenómeno: la pobreza y el retraso, la falta de perspectivas de las enormes poblaciones juveniles, el fracaso del arabismo laico, la corrupción. Puesto que no hay signos en el horizonte de una posible solución de dichos problemas, es inevitable deducir que el islamismo violento crecerá más y más. Por si fuera poco, el conflicto árabe-israelí aparece como pretexto ideal de la retórica islamista.

¿Qué hay que hacer entonces para frenar el actual progreso del islamismo violento que amenaza nuestra seguridad por el flanco mediterráneo y que, a través de algunos sectores de la inmigración, está arraigando también en Europa?

No existe respuesta para esta pregunta vital. Es una pregunta tan difícil que preferimos no plantearla. Hacemos como el avestruz. El resultado más triste de la imposibilidad de plantearnos esta pregunta es que las minorías cristianas de los países árabes están desapareciendo sin que nos demos por enterados. La masacre contra los coptos de Egipto en la pasada Navidad pareció despertar una ligera atención. Solo lo pareció. Los coptos todavía son una minoría importante (10%), como los cristianos de Líbano (40-50%). Pero en otros muchos países orientales, Iraq, Siria o Palestina, muchas comunidades cristianas están desapareciendo. Son con frecuencia comunidades antiquísimas, anteriores a la expansión del islam.

Están siendo sometidas a algo muy parecido a una limpieza étnica y no queremos darnos por enterados. Defenderlas complicaría todavía más el avispero oriental. Mientras Alejandro Amenábar dedicó el mayor presupuesto nunca conseguido por un filme en nuestros lares a un péplum panfletario en el que los cristianos de la Alejandría histórica aparecían como ofuscados asesinos, los cristianos de la Alejandría de hoy arriesgan la vida cuando van a misa. Sus hermanos de otros países árabes desaparecen sin que apenas nadie vierta una lágrima por ellos.




Fuente: LaVangurdia.es
Autor: Antoni Puigverd (Antoni Puigvert i Romaguera / España, 1954-). Escritor y poeta español en lengua catalana. También se le puede considerar un periodista de opinión, por colaborar habitualmente en la prensa (El Punt), Diario de Barcelona, Revista de Girona, El País, Jano, El 9, Avui, El Periòdic d'Andorra, Serra d'Or), la radio (Catalunya Ràdio y COM Ràdio), y la televisión (BTV, TV3). Licenciado en filología hispánica, también ha ejercido como profesor de literatura.
Referencias: 1. Ver "Dios es peligroso. Por Ulrich Beck" / OjoAdventista.com 2. Ha sido imposible conseguir esta ilustración ya qyue ha sido movida o borrada de los archivos de ElPais.com 3. Ver "¿Ataque en Tucson augura un EEUU más violento? Por Frank Bajak" / OjoAdventista.com



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viernes, 21 de agosto de 2009

Masacre de cristianos cuestiona de nuevo la ley de ofensa al Islam en Pakistán

La masacre protagonizada recientemente por una horda de musulmanes radicales en un barrio de la minoría cristiana de Pakistán, en venganza por la supuesta profanación de un Corán, ha reabierto el debate en el país acerca de la dura legislación por ofensas al Islam que lleva a reacciones fanáticas, desmedidas y salvajes como la producida recientemente.



En Gojra, ciudad en el interior de la provincia nororiental de Punjab, donde el sábado pasado se registraron los disturbios y aún hoy se está de luto oficial, se palpa la tensión, continúan las protestas y las fuerzas de seguridad patrullan el barrio cristiano, cuyos habitantes intentan recuperar las pertenencias que no fueron pasto de las llamas.

En los laterales de los edificios a lo largo de la calle principal se amontonan escombros, muebles destrozados, ventiladores, motores, alambres y utensilios varios que han quedado inservibles, mientras algunas mujeres conversan sentadas sobre esterillas en el suelo.

Al entrar en las viviendas todo está calcinado, las ennegrecidas paredes presentan numerosos pegotes blancos de manchas de ácido y el abrasador calor de casi cincuenta grados contribuye a que las habitaciones desprendan un hedor que se incrusta en las fosas nasales ya desde varios metros de distancia.

"Llegaron cientos de personas, estaban armadas y la mayoría tenían todo el rostro cubierto, sólo se podían ver sus ojos, como los talibanes. Lanzaron botellas con un producto químico. Huimos como pudimos", relató a Efe Viktor, de 40 años, quien perdió a su esposa y hermana, abrasadas vivas por el incendio de su vivienda.

Al menos siete personas fallecieron durante el ataque, cinco de ellas calcinadas y dos por disparos, y una veintena resultaron heridas, dos de las cuales murieron recientemente a consecuencia de las quemaduras, según datos facilitados a Efe por las autoridades.

Los atacantes incendiaron casi un centenar de viviendas y desvalijaron y destruyeron muchas otras, con la excusa de que días antes fieles cristianos habían profanado un Corán durante una boda en una población vecina, aunque las primeras investigaciones desmienten esa versión.

LA MUERTE POR OFENDER AL ISLAM

Los disturbios de Gojra han hecho sonar las alarmas sobre la protección de las minorías en Pakistán, donde más del 96 por ciento de la población es musulmana y está en vigor una estricta legislación que prevé la cadena perpetua por la profanación del Corán y la pena de muerte por difamar al profeta Mahoma.

"La ley contra la blasfemia es una desgracia para Pakistán y tenemos que librarnos de ella", afirmó el gobernador provincial, Salman Taseer, durante una visita a la zona, por la que ya se han pasado varios ministros tanto provinciales como federales.

Entre ellos está el ministro de Minorías, el cristiano Shahbaz Bhatti, a quien el presidente, Asif Alí Zardari, le ha pedido que se quede en Gojra unos días, hasta que se calmen los ánimos.

Por el momento, el Parlamento nacional ha aprobado una resolución de condena, se ha abierto una investigación judicial y las autoridades han prometido indemnizaciones para los afectados así como la reconstrucción de sus viviendas.

Pero los cristianos, que representan menos del dos por ciento de la población del país, se muestran escépticos y muchos de ellos no dudaron en recordar la discriminación de que son objeto en un país en el que los disturbios religiosos más frecuentes afectan a los seguidores de las sectas suní y chií, dentro del Islam.

"Tenemos miedo y esperamos que los hechos lleven al Gobierno a aumentar la protección de las minorías y a esclarecer todo lo que sucedió", expuso a Efe el párroco local Shafique, que llevaba un brazalete negro en recuerdo de las víctimas.


Fuente: ProtestanteDigital.com / Efe

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lunes, 17 de agosto de 2009

Cristianos paquistaníes, el pueblo crucificado

Las paredes con burbujas negras en la recámara de la familia Hameed hablan de un crimen indescriptible. Siete miembros murieron el sábado, seis de ellos quemados, sólo por ser cristianos.

La familia se había apiñado en la recámara, hablaba en susurros, con la espalda presionada contra la puerta, mientras una turba los insultaba.

"Decían: 'Si salen, los matamos''', dijo Ikhlaq Hameed, de 22 años, quien escapó. Entre los muertos hay dos niños, Musa, de seis años, y Umaya, de 13.

El ataque en esta ciudad pobre del centro de Pakistán --la culminación de varios días de disturbios por la acusación de que se había profanado un Corán-- muestra cuán precaria es la vida para la pequeña minoría cristiana en Pakistán.

Quemaron y saquearon más de 100 casas de cristianos el sábado pasado en disturbios que duraron ocho horas, provocados por una turba que según estimaron las autoridades fue de unas 20,000 personas. Además de los siete miembros de la familia Hameed que murieron, resultaron heridas alrededor de 20 personas.

Las autoridades, que dijeron que la acusación sobre el Corán era falaz, presentaron cargos penales ya tarde el domingo y aprehendieron a por lo menos 12 personas. Funcionarios explicaron que el Sipah-e-Sohaba, un grupo extremista chiita proscrito, está entre los responsables de los ataques, la tercera convulsión violenta de turbas anticristianas en la región en las últimas cuatro semanas.

Es frecuente que se trate a los cristianos, que representan menos de cinco por ciento de la población, como ciudadanos de segunda clase en Pakistán, donde el islam es la religión oficial. De hecho, está constitucionalmente prohibido que un no musulmán sea presidente o primer ministro.

LOS MAS POBRES

Mientras que algunos cristianos ascienden para ser funcionarios gubernamentales o administrar negocios, los más pobres trabajan en los peores empleos del país, limpiando escusados y barriendo calles.

Era la clase más pobre la que vivía en la Colonia Cristiana, un pequeño enclave de casas de ladrillo descubierto, donde la turba atacó el sábado. Sus habitantes trabajan como jornaleros y vendedores en el mercado, y es frecuente que ganen mucho menos del salario mínimo de $75 mensuales.

Los Hameed estaban desayunando cuando la turba les cayó encima, blandiendo armas, lanzando piedras y gritando insultos ("¡Perros!'', "¡Agentes estadounidenses!'') por la ventana. Al parecer, el ataque no era particularmente contra los Hameed, sino que tuvieron la desventura de vivir por donde entró la turba y estaban en la casa en ese momento.

Cuando el abuelo Hameed Pannun Khan de 75 años, pintor de casas, abrió la puerta para ver lo que estaba pasando, le dispararon en la sien y cayó al suelo. Entonces, la turba entró a empujones, y el resto de la familia --al menos 10 personas-- huyó a la habitación del fondo y cerró la puerta por dentro. Escucharon cómo la turba saqueaba la casa arrastrando un refrigerador y un armario.

Después, apareció el humo, columnas gruesas y blancas, por debajo de la puerta. "Todo el mundo gritaba para escapar", narró Umer Hameed, de 18 años. "No había oxígeno".

Esperaron todo lo que pudieron, hasta que pensaron que era seguro, y entonces corrieron, pero no todos pudieron salir. Tres mujeres, los dos niños y un hombre quedaron atrapados cuando se derrumbó el techo.

Mientras corría, Ikhlaq Hameed miraba hacia atrás y vio a su tía. "Trató de salir pero la atrapó el fuego'', contó. "Tenía llamas en la cara''.

FALSA ACUSACIÓN

El alboroto comenzó el 22 de julio en un pueblo cercano, cuando se acusó a unos cristianos en una boda de quemar un Corán. Pocos en esta ciudad creyeron eso, y funcionarios estatales y federales que examinaron el caso dijeron que era una falsedad. No obstante, los mulás locales aprovecharon la noticia y presentaron una denuncia por blasfemia en contra de la familia.

Se ha criticado a la ley de la blasfemia en Pakistán por ser demasiado general, y muchos expertos en derecho dicen que se ha hecho muy mal uso de ella desde que el dictador militar, general Muhammad Zia ul-Haq, la introdujo en la década de los años 80. Cualquiera puede levantar cargos, lo que con frecuencia se usa para agitar el odio y justificar la violencia sectaria.

"La ley de la blasfemia se está usando para aterrorizar a las minorías en Pakistán'', dijo Shahbaz Bhatti, el ministro de asuntos de las minorías de Pakistán, en una entrevista en Gojra el domingo pasado.

Los atacantes en esta ciudad dejaron un rastro de quemazón y destrucción a su paso. La casa de los Hameed era un cascarón chamuscado, en el cuarto central había un montón de fierros retorcidos: ventiladores, bicicletas, juguetes de niños y una jaula que había albergado pericos. La cocina estaba vacía, excepto por una tetera y un diccionario de inglés medio quemado y abierto en la palabra "inmoral''.

Los cristianos de esta ciudad protestaron todo el domingo pasado, bloqueando las calles y negándose a enterrar a los Hameed hasta que las autoridades levantaran los cargos penales. Ya tarde el domingo, las autoridades lo hicieron, y se enterraron los cuerpos. Eso fue poco alivio para los Hameed.

"Ahora ya no tenemos nada'', dijo Ikhlaq, con ampollas en la mano y el brazo. "Nuestra familia. Nuestra casa. Ya no queremos seguir viviendo aquí''.


Fuente: ElNuevoHerald.com / Miami Herald
Autor: Abrina Tavernise /TNYT Gojra, Pakistán (Con la colaboración de Waqar Gillani)

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martes, 4 de agosto de 2009

Siete cristianos mueren quemados por musulmanes en Pakistán

Los autores del incendio son un grupo de musulmanes que protestaban por la supuesta profanación de el Corán
Siete cristianos han muerto abrasados y otras 18 personas han resultado heridas durante el incendio de unas 50 viviendas y una iglesia ("75 viviendas y 2 iglesias" según AsiaNews.it) a manos de una multitud de musulmanes que protestaban por la supuesta profanación de un Corán en la región del Punjab, en el noreste de Pakistán, país que cuenta con un 2% de su población cristiana, según ha denunciado en un comunicado la Comisión de Derechos Humanos de Pakistán.

El suceso tuvo lugar ayer por la tarde en la ciudad de Gojra, que vive la violencia religiosa desde el pasado jueves, día en el que, según los musulmanes, varios cristianos quemaron un Corán. La mayor parte de los actos violentos, según cita una cadena de televisión pakistaní, han sido cometidos por jóvenes con las caras cubiertas con pañuelos. Tras la supuesta quema de el Corán el jueves, ayer algunos simpatizantes de los partidos musulmanes se reunieron en la plaza de Malkanwala, desde donde cientos de personas se dirigieron a una zona residencial poblada por cristianos. Al menos 10 personas resultaron heridas por disparos y pedradas de los vecinos, lo que llevó más tarde a los manifestantes a entrar en la colonia, incendiar unas 50 viviendas y bloquear el tráfico durante varias horas.

La mayoría de los residentes de la colonia han logrado escapar y ponerse a salvo, pero al menos siete personas quedaron atrapadas en sus casas por las llamas y fallecieron abrasadas.

La policía empleó gases lacrimógenos para dispersar a la multitud y varios funcionarios acudieron poco después al lugar para convencer a los líderes religiosos que encabezaban las protestas de que pusieran fin a los altercados.

La comunidad cristiana de la cuidad ha anunciado que no se hará cargo de los cadáveres ni los enterrarán hasta que el jefe del Gobierno provincial de Punjab, Shahbaz Sharif, visite la zona y garantice la seguridad de sus vidas y propiedades. El primer ministro paquistaní, Yusuf Razá Guilani, ha ordenado abrir una investigación para determinar si realmente se ha producido la profanación de el Corán que ha dado lugar a los altercados.*

Fuerzas de seguridad patrullan zona de violencia religiosa contra cristianos

Miembros de las fuerzas de seguridad paquistaníes patrullan hoy la ciudad nororiental de Gojra, que fue escenario ayer de un brote de violencia religiosa durante el que murieron siete cristianos por el incendio de sus casas.

Según informó el canal televisivo Geo Tv, un portavoz oficial aseguró que la situación está ya bajo control y que mejorará aún más, pese a que los cristianos llevaron hoy los cadáveres por las calles para pedir el arresto de los responsables.

Los disturbios ocurrieron este sábado por la tarde en la ciudad punjabí de Gojra, que había sido objeto de la violencia religiosa desde el jueves, día en el que, según los musulmanes, varios cristianos profanaron un Corán.

"Algunos musulmanes locales acusaron a Talib Masih, Mujtar Masih e Imran Masih de quemar el Corán. Los acusados lo negaron vehementemente, pero una multitud de musulmanes enfadados liderados por predicadores quemaron varias casas de cristianos", denunció en un comunicado la Comisión de Derechos Humanos de Pakistán.

Durante los disturbios, más de 50 casas de cristianos y una iglesia fueron incendiadas por una multitud que se reunió en la plaza de Malkanwala y luego marchó hacia la zona de la ciudad habitada por los cristianos.

Los agresores prendieron fuego a varias viviendas y, aunque la mayoría de los residentes lograron escapar, al menos siete personas fallecieron abrasadas en los incendios.
En vista de lo sucedido, el presidente del país, Asif Alí Zardari, ordenó hoy al Ministro de Minorías, Shahbaz Bhatti, que se desplace a la zona para contribuir a la normalización de la situación, según un comunicado presidencial.

Zardari aprovechó para realizar un llamamiento a la concordia, pero mostró su preocupación por las víctimas de la violencia y por las "señales equivocadas que (los acontecimientos) envían sobre el país a la comunidad internacional", según la nota.

Los disturbios son ya objeto de una investigación judicial, lo cual, a juicio de Zardari, "dará algo de confort a las víctimas" y servirá para llevar a los culpables a la justicia.

Por el momento, la Policía ha registrado una denuncia contra diecisiete personas identificadas y otras 783 no identificadas bajo la acusación de asesinatos, intentos de asesinato y terrorismo, tras su supuesta participación en los disturbios.

Y además, las fuerzas de seguridad han arrestado a un centenar de personas por los hechos, dijo el ministro de Justicia, Rana Salaullah, en declaraciones al canal televisivo Geo Tv.

El jefe del gobierno de la región del Punjab, Shahbaz Sharif, ha anunciado una ayuda de 500.000 rupias (unos 6.000 dólares) para cada familia de los fallecidos.

Los cristianos componen menos del 2 por ciento de la población de Pakistán, un país mayoritariamente musulmán donde la profanación del Corán puede acarrear la pena de muerte.

Los disturbios religiosos no son infrecuentes en Pakistán, aunque por lo general enfrentan a los seguidores de las sectas suní y chii, dentro del Islam.**


Fuente*: El País.com
Fuente**: ADN.es
Fotografía: Un cristiano contempla los destrozos causados por el fuego en su vivienda en Gojra, en el Punjab. Reuters / El País.com

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viernes, 31 de julio de 2009

Musulmanes mudos. Por Moisés Naím

¿Dónde están las fetuas? ¿Dónde las multitudinarias marchas de protesta? ¿Dónde las manifestaciones frente a las embajadas? ¿Qué pasó con los discursos cargados de indignación? ¿Qué dice Al Qaeda? En otras palabras: ¿qué tiene China que le faltó a Dinamarca? En China discriminan y matan a los musulmanes y en Dinamarca un periódico publicó caricaturas que se consideraron ofensivas al profeta Mahoma. El mismo mundo musulmán que en el 2005 reaccionó con indignación y furia ante la publicación de las caricaturas se hace el ciego, el sordo y el mudo frente a la violencia y a la discriminación que sufren los uigures -una minoría musulmana- a manos del Gobierno chino.

La reacción a la publicación de las caricaturas fue instantánea. Once embajadores de países musulmanes elevaron la propuesta formal de sus respectivos Gobiernos ante el primer ministro danés. Éste les explicó que en Dinamarca hay libertad de prensa y que el Gobierno no tuvo nada que ver con la decisión de publicarlas. No importó. Días después, el consulado de Dinamarca en Beirut fue incendiado y en Afganistán, Pakistán y Somalia estallaron violentas manifestaciones en protesta contra las caricaturas, dejando un saldo de varios muertos. Diarios de Noruega y otros países decidieron publicarlas como gesto de solidaridad y en defensa de la libertad de expresión, lo cual exacerbó la ola de violencia. En Damasco, miles de espontáneos incendiaron las embajadas de Dinamarca y Noruega. En Teherán, Mahmud Ahmedineyad decidió replicar a la publicación de las caricaturas montando una exposición de otras caricaturas. ¿El tema? Mofarse del Holocausto. Inevitablemente, los vídeos y los sitios de Internet de Al Qaeda mencionaron las caricaturas publicadas en Europa como un ejemplo más de la nueva cruzada de occidente contra islam. Las fetuas (fatwa, fatua) ordenando los más severos castigos para los caricaturistas y directores de periódicos no se hicieron esperar.

Mientras tanto...

Desde la década de los noventa, el Gobierno chino ha venido aplicando severas políticas represivas contra los uigures. En las escuelas se prohíbe la educación en su idioma y a los empleados públicos no se les permite llevar las largas barbas comunes entre ciertos musulmanes, rezar durante la jornada laboral o ayunar. Las mujeres que trabajan para el Estado no pueden usar velos que les cubran la cabeza. Los uigures son discriminados en el acceso a la salud, la educación, la vivienda y el empleo. Los jóvenes uigures son frecuentemente forzados a trabajar en lejanas provincias, mientras que millones de personas del resto del país son estimuladas por Pekín a mudarse a la provincia de Xinjiang con promesas de empleo y otros incentivos. Más de dos millones han respondido a estos estímulos.

Los uigures que se atreven a protestar por la discriminación y por los maltratos son detenidos. Las protestas son brutalmente reprimidas. En Yining, en 1997, las fuerzas gubernamentales reaccionaron violentamente a disturbios callejeros causando gran cantidad de muertos. Después de los ataques del 11-S se intensificó la persecución del Gobierno chino contra los uigures. Algunos de sus líderes fueron acusados de tener vínculos con Al Qaeda y encarcelados. La represión contra cualquier grupo de uigures sospechoso de terrorismo, extremismo religioso o separatismo es implacable, sistemática y permanente.



Los recientes enfrentamientos en las calles de Urimqi, la capital de la provincia de Xinjiang, han dejado 184 muertos, cerca de mil heridos y más de 1.400 detenidos. Éstas son las cifras oficiales, las manejadas por las organizaciones uigures son mucho mayores.

Todo esto viene sucediendo desde hace décadas. ¿Qué han dicho los líderes políticos o religiosos del mundo islámico? No mucho.

En distintos países, clérigos musulmanes encuentran el tiempo y la energía para emitir fetuas condenando, entre otras cosas a las comiquitas japonesas de Pokémon, la desnudez total durante el coito o el uso de las vacunas contra la poliomielitis. También contra Salman Rushdie. ¿Han adoptado alguna posición sobre la situación de los uigures? No. ¿Y la Liga Árabe, los Gobiernos de países musulmanes, las organizaciones islámicas europeas o asiáticas? Tampoco. Los uigures, que tienen profundos vínculos étnicos con Turquía y cuyo idioma tiene raíces turcas tampoco han contado con la solidaridad que el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, mostró hacia los palestinos durante la reciente crisis en Gaza. Al mismo tiempo que promovía el reconocimiento internacional de Hamás, Erdogan le negaba el visado a Rebiya Kadeer, la líder en el exilio de los uigures. Hace poco Erdogan cambió de posición y anunció que su Gobierno permitiría la visita de la líder uigur. Internacionalmente, Turquía también ha venido aumentando los bajos decibelios de su preocupación por la situación en Xinjiang. Más vale que no. Ésta es la reacción de un periódico oficial chino: "El apoyo de Turquía a los separatistas y terroristas uigures sólo puede causar indignación en China. Si no quiere arruinar la relación entre nuestros dos pueblos debe dejar de apoyar estas turbas separatistas. Debe dejar de ser un eje del mal".

En política, la ceguera y la mudez no son producto de enfermedades sino de intereses. En las próximas semanas veremos con cuánta eficacia tiene China en aclararle a los líderes del mundo musulmán cuáles son sus verdaderos intereses. Y el silencio ante la tragedia de los uigures será muy elocuente.


Fuente: El País.com
Autor: Moisés Naím. Venezolano, ex ministro de Industria y Comercio de Venezuela entre 1989 y 1990 y antiguo director ejecutivo del Banco Mundial. Director en jefe de la edición norteamericana de Foreign Policy y columnista de El País, Financial Times, Newsweek, Corriere della Sera, L'Espresso, TIME, Le Monde, Berliner Zeitung entre otras publicaciones.
Fotografía: Una joven uigur pasa por delante de los militares en Urumqi. / Efe

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