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domingo, 19 de febrero de 2012

¿Qué implicaciones políticas tiene el “In God We Trust” que EEUU adoptó como lema nacional?

En una medida un tanto anacrónica, la Cámara de Representantes de Estados Unidos decidió reafirmar la frase "In God We Trust” como lema nacional, sin considerar que la confianza pública descansa más bien en las libertades y los derechos que en las creencias religiosas.Esta semana la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó por con 396 votos a favor y 9 en contra conservar el “In God We Trust” [“En Dios confiamos”] en los billetes que imprime el gobierno y que distingue a las instituciones públicas, además de nombrarlo el “motto [lema] oficial de los Estados Unidos”.

Muchos analistas han considerado con recelo esta reafirmación de dudoso patriotismo, sobre todo porque como frase nacional esta es más bien reciente: si bien forma parte de las leyendas de monedas y billetes desde 1864, fue solo en 1956, en plena Guerra Fría, cuando se le elevó a rango de “motto oficial”, a despecho del “E Pluribus Unum” [“de muchos, uno”] que se consigan en el Acta de 1782.

La adopción de dicho lema es más o menos comprensible en un contexto en que era necesario, por parte del sector político gobernante, estimular el apego de las mayorías por su nación, referir el nacionalismo a una entidad superior y, simultáneamente, granjearse el supuesto favor de la divinidad a la que apelaban. En este sentido, el complemento (ideo)lógico para el “Confiamos en Dios” sería “Porque Dios está de nuestro lado”.

Sin embargo, ahora, más de 50 años después, con la distribución geopolítica diametralmente distinta a la de entonces, con el franco declive de la fe en el Dios de los cristianos, esa reafirmación suena un tanto anacrónica y, si es que todavía es posible hablar de esto, distante de un hipotético anhelo colectivo que pudiera compartir la mayoría de los estadounidenses, además de otras circunstancias culturales que atinadamente señala Michael Shermer de Los Angeles Times1:

Lo que es problemático —y debería perturbar a cualquier ciudadano ilustrado de una nación moderna como la nuestra— es la implicación de que en esta era de ciencia y tecnología, de computadoras y ciberespacio, de democracias liberales asegurando los derechos y las libertades de los pueblos oprimidos en todo el mundo, cualquiera pueda todavía sostener la creencia de que la religión tiene el monopolio sobre la moralidad y de que el fundamento de la confianza se basa en grabar cuatro palabras en ladrillos y papel.

Quizá podría preguntársele a Sherme, a la vista de esta aprobación, si de verdad la suya es una “nación moderna” de “ciudadanos ilustrados”. De entrada, los 396 miembros de la Cámara de Representantes que votaron a favor de la propuesta parecería que difícilmente se ajustan a dicha clasificación.

Sea como fuere, Shermer tiene razón al preferir una postura política verdaderamente liberal, laica, que destierre de todo discurso público toda referencia a alguna creencia religiosa (porque estas pertenecen al ámbito privado, subjetivo, donde cualquiera tiene derecho a creer en lo que quiera sin que otros le obliguen a creer en otra cosa). Sobre la libertad en que Estados Unidos fue fundado, Shermer dice: “Dios no tiene nada que ver en eso”. En lugar de Dios, la confianza descansa en la seguridad de que el Estado garantice una serie de libertades (de prensa, de asociación, de movimiento, etc.) y derechos (a la propiedad, la estabilidad económica, a un entorno limpio y seguro, entre otros) que al obtenerse y mantenerse incrementan la confianza entre los ciudadanos y de los ciudadanos hacia su gobierno.

Y concluye Shermer:

Así, parece que los estadounidenses están más conscientes ahora que hace medio siglo de que nos toca a nosotros asegurar nuestra libertad por medio de políticas seculares inteligentes con aplicaciones sociales prácticas más que con esperanza devota en lemas vacíos que son el reflejo de una época pasada.

Una advertencia que podría tener eco no solo en Estados Unidos, sino en cualquier otro país en que religión y política se mezclan y confunden, casi siempre con turbios resultados.





Fuente: PijamaSurf.com
Referencias: 1. What's God got to do with it? By Michael Shermer / LATimes.com





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lunes, 16 de enero de 2012

Yo tengo un sueño. Por Martin Luther King

El 28 de agosto de 1963 Martin Luther King brindó su discurso "Yo tengo un sueño" en los escalones del monumento a Lincoln en Washington D.C. Lea el texto completo de una oratoria histórica.



Estoy feliz de unirme a ustedes hoy en lo que quedará en la historia como la mayor demostración por la libertad en la historia de nuestra nación.

Hace años, un gran americano, bajo cuya sombra simbólica nos paramos, firmó la Proclama de Emancipación. Este importante decreto se convirtió en un gran faro de esperanza para millones de esclavos negros que fueron cocinados en las llamas de la injusticia. Llegó como un amanecer de alegría para terminar la larga noche del cautiverio.

Pero 100 años después, debemos enfrentar el hecho trágico de que el negro todavía no es libre. Cien años después, la vida del negro es todavía minada por los grilletes de la discriminación. Cien años después, el negro vive en una solitaria isla de pobreza en medio de un vasto océano de prosperidad material. Cien años después el negro todavía languidece en los rincones de la sociedad estadounidense y se encuentra a sí mismo exiliado en su propia tierra.

Y así hemos venido aquí hoy para dramatizar una condición extrema. En un sentido llegamos a la capital de nuestra nación para cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y la Declaratoria de la Independencia, firmaban una promisoria nota de la que todo estadounidense sería el heredero. Esta nota era una promesa de que todos los hombres tendrían garantizados los derechos inalienables de "Vida, Libertad y la búsqueda de la Felicidad".

Es obvio hoy que Estados Unidos ha fallado en su promesa en lo que respecta a sus ciudadanos de color. En vez de honrar su obligación sagrada, Estados Unidos dio al negro un cheque sin valor que fue devuelto marcado "fondos insuficientes". Pero nos rehusamos a creer que el banco de la justicia está quebrado. Nos rehusamos a creer que no hay fondos en los grandes depósitos de oportunidad en esta nación. Entonces hemos venido a cobrar este cheque, un cheque que nos dará las riquezas de la libertad y la seguridad de la justicia.

Sofocante verano del descontento

También vinimos a este punto para recordarle de Estados Unidos de la feroz urgencia del ahora. Este no es tiempo para entrar en el lujo del enfriamiento o para tomar la droga tranquilizadora del gradualismo. Ahora es el tiempo de elevarnos del oscuro y desolado valle de la segregación hacia el iluminado camino de la justicia racial. Ahora es el tiempo de elevar nuestra nación de las arenas movedizas de la injusticia racial hacia la sólida roca de la hermandad. Ahora es el tiempo de hacer de la justicia una realidad para todos los hijos de Dios.

Sería fatal para la nación el no percatar la urgencia del momento. Este sofocante verano del legítimo descontento del negro no terminará hasta que venga un otoño revitalizador de libertad e igualdad. 1963 no es un fin, sino un principio. Aquellos que piensan que el negro sólo necesita evacuar frustración y que ahora permanecerá contento, tendrán un rudo despertar si la nación regresa a su rutina habitual.

No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que el negro tenga garantizados sus derechos de ciudadano. Los remolinos de la revuelta continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que emerja el esplendoroso día de la justicia.

Pero hay algo que debo decir a mi gente, que aguarda en el cálido umbral que lleva al palacio de la justicia: en el proceso de ganar nuestro justo lugar no deberemos ser culpables de hechos erróneos. No saciemos nuestra sed de libertad tomando de la copa de la amargura y el odio. Siempre debemos conducir nuestra lucha en el elevado plano de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en la violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas de la resistencia a la fuerza física con la fuerza del alma.

Esta nueva militancia maravillosa que ha abrazado a la comunidad negra no debe conducir a la desconfianza de los blancos, ya que muchos de nuestros hermanos blancos, como lo demuestra su presencia aquí hoy, se han dado cuenta de que su destino está atado a nuestro destino. Se han dado cuenta de que su libertad está ligada inextricablemente a nuestra libertad. No podemos caminar solos. Y a medida que caminemos, debemos hacernos la promesa de que marcharemos hacia el frente. No podemos volver atrás.

Pruebas y tribulaciones

Existen aquellos que preguntan a quienes apoyan la lucha por derechos civiles: "¿Cuándo quedarán satisfechos?" Nunca estaremos satisfechos en tanto el negro sea víctima de los inimaginables horrores de la brutalidad policial. Nunca estaremos satisfechos en tanto nuestros cuerpos, pesados con la fatiga del viaje, no puedan acceder a alojamiento en los moteles de las carreteras y los hoteles de las ciudades. No estaremos satisfechos en tanto la movilidad básica del negro sea de un gueto pequeño a uno más grande. Nunca estaremos satisfechos en tanto a nuestros hijos les sea arrancado su ser y robada su dignidad por carteles que rezan: "Solamente para blancos". No podemos estar satisfechos y no estaremos satisfechos en tanto un negro de Mississippi no pueda votar y un negro en Nueva York crea que no tiene nada por qué votar. No, no estamos satisfechos, y no estaremos satisfechos hasta que la justicia nos caiga como una catarata y el bien como un torrente.

No olvido que muchos de ustedes están aquí tras pasar por grandes pruebas y tribulaciones. Algunos de ustedes apenas salieron de celdas angostas. Algunos de ustedes llegaron desde zonas donde su búsqueda de libertad los ha dejado golpeados por las tormentas de la persecución y sacudidos por los vientos de la brutalidad policial. Ustedes son los veteranos del sufrimiento creativo. Continúen su trabajo con la fe de que el sufrimiento sin recompensa asegura la redención.

Vuelvan a Mississippi, vuelvan a Alabama, regresen a Georgia, a Louisiana, a las zonas pobres y guetos de las ciudades norteñas, con la sabiduría de que de alguna forma esta situación puede ser y será cambiada.

No nos deleitemos en el valle de la desesperación. Les digo a ustedes hoy, mis amigos, que pese a todas las dificultades y frustraciones del momento, yo todavía tengo un sueño. Es un sueño arraigado profundamente en el sueño americano.

El sueño

Yo tengo un sueño que un día esta nación se elevará y vivirá el verdadero significado de su credo, creemos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales.

Yo tengo un sueño que un día en las coloradas colinas de Georgia los hijos de los ex esclavos y los hijos de los ex propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la hermandad.

Yo tengo un sueño que un día incluso el estado de Mississippi, un estado desierto, sofocado por el calor de la injusticia y la opresión, será transformado en un oasis de libertad y justicia.

Yo tengo un sueño que mis cuatro hijos pequeños vivirán un día en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel sino por el contenido de su carácter.

¡Yo tengo un sueño hoy!

Yo tengo un sueño que un día, allá en Alabama, con sus racistas despiadados, con un gobernador cuyos labios gotean con las palabras de la interposición y la anulación; un día allí mismo en Alabama pequeños niños negros y pequeñas niñas negras serán capaces de unir sus manos con pequeños niños blancos y niñas blancas como hermanos y hermanas.

¡Yo tengo un sueño hoy!

Yo tengo un sueño que un día cada valle será exaltado, cada colina y montaña será bajada, los sitios escarpados serán aplanados y los sitios sinuosos serán enderezados, y que la gloria del Señor será revelada, y toda la carne la verá al unísono.

Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la que regresaré al sur. Con esta fe seremos capaces de esculpir de la montaña de la desesperación una piedra de esperanza.

Con esta fe seremos capaces de transformar las discordancias de nuestra nación en una hermosa sinfonía de hermandad. Con esta fe seremos capaces de trabajar juntos, de rezar juntos, de luchar juntos, de ir a prisión juntos, de luchar por nuestra libertad juntos, con la certeza de que un día seremos libres.

Este será el día, este será el día en que todos los niños de Dios serán capaces de cantar con un nuevo significado: "Mi país, dulce tierra de libertad, sobre ti canto. Tierra donde mis padres murieron, tierra del orgullo del peregrino, desde cada ladera, dejen resonar la libertad". Y si Estados Unidos va a convertirse en una gran nación, esto debe convertirse en realidad.

Entonces dejen resonar la libertad desde las prodigiosas cumbres de Nueva Hampshire. Dejen resonar la libertad desde las grandes montañas de Nueva York. Dejen resonar la libertad desde los Alleghenies de Pennsylvania! Dejen resonar la libertad desde los picos nevados de Colorado. Dejen resonar la libertad desde los curvados picos de California. Dejen resonar la libertad desde las montañas de piedra de Georgia. Dejen resonar la libertad de la montaña Lookout de Tennessee. Dejen resonar la libertad desde cada colina y cada topera de Mississippi, desde cada ladera, dejen resonar la libertad!

Y cuando esto ocurra, cuando dejemos resonar la libertad, cuando la dejemos resonar desde cada pueblo y cada caserío, desde cada estado y cada ciudad, seremos capaces de apresurar la llegada de ese día cuando todos los hijos de Dios, hombres negros y hombres blancos, judíos y gentiles, protestantes y católicos, serán capaces de unir sus manos y cantar las palabras de un viejo negro spiritual : "¡Por fin somos libres! ¡Por fin somos libres! Gracias a Dios todopoderoso, ¡por fin somos libres!" 1


Yo tengo un sueño (I Have a Dream) es el nombre popular del discurso más famoso de Martin Luther King Jr., cuando habló poderosa y elocuentemente de su deseo de un futuro en el cual la gente de tez negra y blanca pudiesen coexistir armoniosamente y como iguales. Este discurso, pronunciado el 28 de agosto de 1963 desde las escalinatas del Monumento a Lincoln durante la Marcha en Washington por el trabajo y la libertad, fue un momento definitorio en el Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos. Está considerado frecuentemente como uno de los mejores discursos de la historia, y quedó en el primer puesto entre los discursos del siglo XX según los estudiosos de la retórica.

Ampliamente aclamado como una pieza maestra de la retórica, el discurso de King se asemeja al estilo del sermón de un ministro bautista negro. Apela a fuentes icónicas y ampliamente respetadas como la Biblia, e invoca la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, la Proclamación de Emancipación, y la Constitución de los Estados Unidos. A través del instrumento retórico de la alusión (definido por Campbell y Huxman (2003) como "referencia indirecta a nuestro acervo cultural compartido, como la Biblia, la mitología griega y romana, o nuestra historia"), King hace uso de frases y lenguaje de importantes textos culturales para sus propios propósitos retóricos. Cerca del comienzo King alude al Discurso de Gettysburg de Lincoln diciendo: "Five score years ago..." una particular forma de decir "cien años" en inglés (pues score son 20 años y 20 x 5 = 100).

Las alusiones bíblicas también son comunes. Por ejemplo, King alude al Salmo 30:5 en la segunda estrofa de su discurso. Dice en referencia a la abolición de la esclavitud articulada por la Proclamación de Emancipación , "llegó como un precioso amanecer para terminar una larga noche de cautiverio." Otra alusión bíblica es encontrada en la décima estrofa: "No, no; no estamos satisfechos y no quedaremos satisfechos hasta que "la justicia ruede como el agua y la rectitud como una poderosa corriente." Esta es una alusión a Amós 5:24. King también cita de Isaías 40:4 -"Sueño que algún día los valles serán cumbres..."

La formación religiosa del orador se percibe claramente ya que utiliza tres veces la expresión "hijos de Dios", habla de que "la gloria de Dios será revelada, y se unirá todo el género humano", da ánimo a su gente diciéndoles un mensaje cristiano "Continúen trabajando con la convicción de que el sufrimiento que no es merecido, es emancipador" y cerrando el discurso con ""¡Libres al fin! ¡Libres al fin! Gracias a Dios omnipotente, ¡somos libres al fin!".

Paralelismo, o "usar la misma fraseología inicial en una secuencia de afirmaciones o frases para agregar énfasis, orden, o climax a una idea" (Campbell & Huxman, 2002, p. 177), es una herramienta retórica empleada a través de todo el discurso. Un ejemplo de paralelismo es encontrado casi al principio cuando King insta a su público a aprovechar el momento "Ahora es el momento..." es repetido cuatro veces en la sexta estrofa. El ejemplo más citado de paralelismo es encontrando en la frase "Yo tengo un sueño..." que es repetida ocho veces cuando King describe a su audiencia una imagen de un Estados Unidos de América integrado y unido. 2


Subtitulado en ingles





Fuente 1: BBC mundo
Fuente 2: Wikipedia.com
Autor: Martin Luther King, Jr ( EEUU, 1929-1968) fue un pastor bautista, líder de los movimientos pacíficos defensores de los derechos civiles para los afroamericanos y que, además, participó como activista en numerosas protestas contra la Guerra de Vietnam y la pobreza en general. Por ello fue condecorado con el Premio Nobel de la Paz en 1964. No obstante que fue asesinado, hoy es recordado como uno de los mayores líderes y héroes de la historia de Estados Unidos, y en la moderna historia de la no violencia. Se le concedió a título póstumo la Medalla Presidencial de la Libertad por Jimmy Carter en 1977 y la Medalla de oro del congreso de los Estados Unidos en 2004. Desde 1986, el Martin Luther King Day es día festivo en los Estados Unidos.

Nota: actualización de nota anteriormente publicada el 21 de enero de 2008





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lunes, 20 de diciembre de 2010

Jimmy Carter: hemos tenido un presidente negro, es hora de tener un presidente homosexual

Un presidente homosexual es el próximo paso en el avance de Estados Unidos hacia los derechos civiles, en la misma veta recorrida “cuando nos ocupamos del tema racial”, ha especulado el ex presidente de Estados Unidos, Jimmy Carter.

El ex presidente demócrata compartió sus reflexiones en la sede de su vieja oficina, en una entrevista con la página web Big Think (ver "America Is Ready for a Gay President").

“No sé si en la próxima elección, pero pienso en un futuro próximo”, dijo Carter, refiriéndose a la posibilidad de un presidente homosexual.

Dijo que “paso a paso, nos hemos dado cuenta que este tema de la homosexualidad tiene los mismos elementos adversos y progresistas que cuando nos ocupamos del tema racial hace 50 años, o hace 40 años”. “Por eso debería decir que el país se está aclimatando a favor de un presidente que podría ser mujer, que podría ahora, obviamente, ser negro y que también podría ser una persona gay”.

A pesar de sus antecedentes como miembro de la Iglesia Bautista del Sur, Carter se ha presentado como un firme partidario de la agenda gay. En el año 2007, el ex presidente instó a los militares estadounidenses a que revocaran la prohibición para los homosexuales declarados de incorporarse a la carrera militar*.







Fuente: LifeSiteNews.com / Jimmy Carter: we’ve had a black president, now it’s time for a gay one
Autor: Kathleen Gilbert
Referencia: *. Vale mencionar que en los próximos días esta ley que ya ha sido derogada por las cámaras del Senado y de los Representantes de los Estados Unidos, va ha ser firmada y promulgada por el presidente Barack Obama

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jueves, 30 de septiembre de 2010

Estados Unidos camino al Gran Hermano. Por William Fisher

Las últimas redadas de agentes federales en hogares y oficinas de pacifistas son consideradas por defensores de las libertades civiles1 como una nueva prueba de que Estados Unidos se convierte en un "Estado de vigilancia", donde el derecho a la privacidad y otras protecciones constitucionales desaparecen.

El viernes pasado, agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI) realizaron en la norteña ciudad de Minneapolis una serie de cateos en hogares de activistas contra la guerra y en la oficina de un grupo pacifista, así como en la casa en la nororiental Chicago del jefe de una organización árabe-estadounidense.

El periódico Minneapolis Star Tribune informó que los allanamientos eran parte de una investigación sobre "actividades relacionadas con apoyo material al terrorismo". Ninguna persona fue detenida.

El portavoz del FBI, Steve Warfield, dijo a periodistas que las operaciones fueron realizadas alrededor de las siete de la mañana. Abogados señalaron que los agentes se incautaron de computadoras, teléfonos celulares y documentos de los activistas.

"El continuado y escandaloso acoso a pacifistas, ambientalistas y otros activistas y disidentes bajo la administración de (Barack) Obama en éste y en otos casos… es inexcusable y debe parar", dijo a IPS el presidente del independiente Comité de Defensa de la Carta de Derechos (Bill of Rights Defense Committee), Chip Pitts.

"Esto confirma la urgencia de que simpatizantes de todos los partidos, de todas las edades y de todos los sectores de opinión se unan a la comunidad por las libertades civiles en esfuerzos para resistir al emergente Estado de vigilancia y para restaurar las protecciones constitucionales", añadió.

Pitts indicó que las garantías individuales "se diluyeron con la Ley Patriota (USA Patriot Act) y otras similares aprobadas en el miedo políticamente manipulado luego de los atentados terroristas del 11 de septiembre" de 2001 en Nueva York y Washington.

Activistas dijeron al periódico de Minneapolis que los allanamientos "los sorprendieron". Uno de ellos, Mick Kelly, jugó un papel central en las manifestaciones frente a la Convención Nacional Republicana de 2008 en la norteña ciudad de Saint Paul.

Consultado por el Minneapolis Star Tribune si estaba involucrado en alguna actividad ilegal, respondió: "Absolutamente no".

Ted Dooley, abogado de Kelly, dijo al diario que los cateos fueron en realidad parte de "una investigación sobre las opiniones políticas de ciudadanos estadounidenses y de cualquier organización que se oponga al designio imperialista" de Washington.

Además, explicó que las órdenes de allanamiento se basaron en una ley federal que considera delito proveer o conspirar para proveer apoyo material a organizaciones terroristas extranjeras.

Supuestamente se investigaban vínculos con grupos terroristas en los territorios palestinos y en Colombia.

Los activistas recibieron citaciones para comparecer ante un jurado federal el mes próximo en Chicago. También se emitieron citaciones en Michigan (noreste) y Carolina del Norte (este).

Luego de las redadas, organizaciones pacifistas y similares comenzaron a preparar su respuesta. El lunes, unas 150 personas se reunieron fuera de las oficinas del FBI en Minneapolis, algunas con carteles que rezaban: "Oponerse a la guerra no es un crimen".

Están previstos otros allanamientos en distintas partes del país este martes.

Los activistas investigados por el FBI aseguraron no haber cometido ningún delito y anunciaron que continuarían oponiéndose a la política estadounidense en Medio Oriente y América del Sur.

Mientras, el periódico The New York Times informó el lunes que el gobierno de Obama preparaba un proyecto de ley para facilitar que los servicios de inteligencia interceptaran comunicaciones e información en Internet, incluyendo mensajes de correo electrónico y contenido privado en redes sociales2.

La Casa Blanca prevé presentar el texto ante el Congreso legislativo el año que viene. La nueva ley requeriría a todos los servicios por Internet ser técnicamente capaces de permitir la interceptación de las comunicaciones por parte de las autoridades federales en caso de una orden, informó el diario.

Los servicios de correo electrónico a través de teléfonos móviles inteligentes como BlackBerry, las redes sociales en la web como Facebook y programas de llamadas por Internet como Skype podrían ser sometidos a vigilancia.






Fuente: IPSNoticias.net / "FBI Raids Seen as Political Retribution"

Autor: William Fisher, ha pasado más de treinta años en la gestión de programas de desarrollo económico para el Departamento de Estado de EE.UU. y la Agencia de EE.UU. para el Desarrollo Internacional. Se ha desempeñado en el Oriente Medio, América Latina, Asia y África. También en el área de asuntos internacionales durante la administración Kennedy.
Comenzó su carrera como periodista en los periódicos de la Florida y la Associated Press. Luego de retirarse del trabajo activo en 2003, ha escrito extensamente sobre la política exterior, los derechos humanos, y el Oriente Medio. Además de sus escritos para IPS, es un colaborador habitual de medios de comunicación en el Oriente Medio, Estados Unidos, y numerosos sitios web de Internet.

Referencias: 1. El FBI y la criminalización de la disidencia. Por Amy Goodman / DemocracyNow.org 2. U.S. Tries to Make It Easier to Wiretap the Internet / nytimes.com - Estados Unidos reformará la ley para espiar las redes sociales / ElPais.com

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lunes, 21 de enero de 2008

Yo tengo un sueño. Por Martin Luther King

El 28 de agosto de 1963 Martin Luther King brindó su discurso "Yo tengo un sueño" en los escalones del monumento a Lincoln en Washington D.C.

...Yo tengo un sueño que un día esta nación se elevará y vivirá el verdadero significado de su credo, creemos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales.

Yo tengo un sueño
que un día en las coloradas colinas de Georgia los hijos de los ex esclavos y los hijos de los ex propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la hermandad...

Lea el texto completo,
también escuche y vea una oratoria histórica... + en LIBERTAD RELIGIOSA, SEPARACIÓN IGLESIA-ESTADO / ojo adventista, haciendo clic aquí.



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