Mostrando entradas con la etiqueta Europa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Europa. Mostrar todas las entradas

martes, 28 de febrero de 2012

Musulmanes radicales quieren implantar la sharía en Europa

Cuando Abu Imran, portavoz del grupo "Sharia4Belgium", instó la pasada primavera a Carla Bruni a divorciarse de Sarkozy y convertirse al islam, se alzó como un destacado líder dentro de estos colectivos musulmanes radicales en Europa. Son pocos, pero hacen mucho ruido: alimentan los anhelos conquistadores de unos y los miedos a una invasión extranjera de otros. Se proclaman contrarios a la democracia, creen ciegamente que Europa será un día territorio musulmán y luchan abiertamente por imponer sus valores. En declaraciones exclusivas a ABC, Abu Imran, líder de "ShariaforBelgium" afirman que "un musulmán de verdad no utiliza la democracia para alcanzar el poder y establecer el islam. Participar en las elecciones sin creer en ellas es un engaño. En un estado de guerra, está permitido engañar a los enemigos, pero en asuntos de política no vemos a los infieles como enemigos, sino aliados con los que establecer pactos".

Sus homólogos en Holanda, "ShariaforHolland", desarrollan un poco más esta teoría: "Como musulmanes, creemos que hay un pacto con los infieles para que nuestras familias y nuestra riqueza estén protegidas, por eso no podemos engañarles. Por eso somos sinceros y decimos alto y claro cuáles son nuestras intenciones. Ya lo dijo Alá, el mundo entero estará regido por mis leyes".

Según los expertos, en los últimos años ha habido un evidente cambio de estrategia en la forma en que este tipo de grupos fundamentalistas se dirige a la sociedad: "Son segundas y terceras generaciones de grupos que comenzaron en la década de los noventa, durante la guerra de los Balcanes, especialmente en Reino Unido, y que han aprendido cómo moverse en el límite de lo legal. Saben qué cosas pueden decir y qué cosas no. Además, han sabido muy bien adaptarse a las nuevas tecnologías para llegar a más gente y difundir su mensaje", explica Lorenzo Vidino, experto en islamismo y violencia en Europa.

Las consecuencias de este tipo de declaraciones radicales y de comportamientos extremos son preocupantes, especialmente para la gran mayoría de musulmanes que no pertenece a estos grupos fundamentalistas. Edwin Bakker, director del Centro Internacional de Terrorismo y Contraterrorismo (International Centre for Counter-Terrorism), situado en La Haya (Holanda), afirma que "las actividades de unos pocos musulmanes radicales tienen un impacto en la imagen de la comunidad musulmana en su conjunto. A todos se les considera extremistas que quieren conquistar Europa. Y algunos políticos y medios de comunicación les dan crédito". Sin embargo, y a un nivel más local, "estos grupos pueden suponer un problema para quienes no viven de acuerdo con sus reglas", señala.

Muchos de estos colectivos radicales ya patrullan las calles de distintas ciudades europeas con el objetivo de establecer la sharía (ley islámica) y "mantener a los jóvenes musulmanes apartados de las drogas y el alcohol", en palabras de Adnan Avdic, miembro de Los Seguidores del Profeta, un grupo fundamentalista islámico en Dinamarca1. Uno de los líderes musulmanes más conocido —y polémico— en Reino Unido, Anjem Choudary, asegura que, muy pronto, el islamismo se hará tan fuerte en Europa como para evitar la entrada de infieles a determinadas áreas: "Se prevé que pronto seremos tantos como para conseguir el control, la seguridad y la autoridad en algunos lugares, donde implantaremos la ley islámica y evitaremos la entrada de intrusos".

Sus hermanos musulmanes de "ShariaforBelgium" y "ShariaforHolland" corroboran sus palabras: "Cada vez hay más no-musulmanes que se dan cuenta de esta realidad. El establecimiento de la sharía no sólo ayudaría a nuestros países, también salvaría a la sociedad de la miseria que la ley humana ha causado: la explotación de mujeres terminaría, el alcohol se prohibiría y el gas, el agua y la electricidad serían gratis para todos".

Este tipo de declaraciones da alas a quienes temen por el futuro de los valores occidentales. Y a aquellos que hablan de una radicalización del islam. Sin embargo, para Rik Coolsaet, autor de varios libros sobre terrorismo islámico y miembro de la Red Europea de Expertos en Radicalización (ENER, sus siglas en inglés), "son muchos quienes meten en el mismo saco a las mujeres que usan velo, a los hombres que llevan pantalones salafistas (por encima del tobillo), a los predicadores y a los propios terroristas, y hablan de radicalización. Esto vacía la palabra de significado. La realidad es que el número de musulmanes integrados en la sociedad crece".

Lo que no significa que esta minoría no suponga ninguna amenaza. Según Edwin Bakker, "los servicios secretos deben seguirlos de cerca. Pero la mejor defensa contra ellos es el enorme grupo de musulmanes moderados que reniegan de las ideas retrógradas de unos pocos que sólo son expertos en crear problemas".





Fuente: ABC.es
Autor: Ana Martinez / Corresponsal en Copenhaguen
Fotografía: Musulmanes radicales se manifiestan en Amsterdam a favor de la implantación de la ley islámica
Referencia: 1. Gendarmes de la sharía en Europa. Por Ana Martínez / Abc.es
Nota:
adjunto al texto principal,

• Juicios en teterías y mezquitas. Por A. Martínez

Un sistema judicial paralelo, una corte que dicta sentencia ajena a las leyes democráticas. Jueces que usan la sharía. El riesgo de islamización de la justicia es un asunto que preocupa a los expertos. «A un musulmán le está prohibido acudir a la Policía o al juzgado, lugares regidos por leyes hechas por el hombre y que se modifican en función de los deseos de unos y otros. Utilizamos las leyes de Alá para resolver los conflictos internos y pedimos a nuestros hermanos musulmanes que no acudan a esos teatros», explican portavoces de «Sharia4Holland» y «ShariaforBelgium». Mezquitas y teterías de Munich, Amsterdam, Londres o Copenhague son testigos silenciosos de juicios y sentencias dictadas por sabios musulmanes.






+ Leer más...

jueves, 5 de agosto de 2010

"Papá y Mamá pertenecen a nosotros los domingos": adventistas en alerta por proyecto de ley dominical comercial en Europa

El Parlamento Europeo quiere promover el tiempo con la familia descansando el domingo

Los defensores adventistas de la libertad religiosa están atentos a una propuesta de un miembro del Parlamento Europeo que quiere que los comercios cierren los domingos.

Martin Kastler, de Alemania, busca que en todo el continente se aprueben leyes similares a las de su país, que buscan que los empleados tengan los domingos libres para estar con sus familias, informó el New York Times (leer articulo traducido mas abajo).

Aunque las reglas parlamentarias no permiten que la mayoría de los miembros, entre ellos Kastler, presenten nueva legislación, una función de petición de los ciudadanos, recientemente instaurada, requeriría que el cuerpo, de 736 legisladores, se ocupara del tema si se juntan un millón de firmas en los estados miembros, informó el periódico.

Si bien muchos adventistas de Europa viven en países con leyes similares, la iglesia siempre se ha opuesto a estas medidas, que cree podrían producir discriminación religiosa.

"Estamos de acuerdo de que la gente necesita un día de descanso, pero queremos asegurarnos que los que no tienen al domingo como día de descanso religioso también sean respetados", dijo John Graz, director de Relaciones Públicas y Libertad Religiosa de la Iglesia Adventista mundial y secretario general de la Asociación Internacional de Libertad Religiosa.

"Esperamos que los que están detrás de la propuesta entiendan las dimensiones pluralistas de la sociedad europea actual y la importancia de respetar las diversas creencias religiosas", dijo.

Los directivos de la División Euroafricana, con sede en Suiza, afirman estar supervisando la situación. En los próximos meses planean realizar consultas con los líderes locales en relación con una posible respuesta a un eventual progreso de la iniciativa de Kastler.

"Si tiene que ver con el cierre de los comercios en domingo, nuestros miembros no lo verían como un problema", dijo Karel Nowak, director de libertad religiosa en la región. "Esta ya es la situación en muchos países del centro y oeste de Europa".

La preocupación clave de Nowak tiene que ver con los posibles argumentos que apoyan la iniciativa. Dijo que algunos quieren "fortalecer los 'valores tradicionales europeos', es decir, los valores y el estilo de vida 'tradicional cristiano'".

"En mi opinión, esto resulta preocupante porque podría llevar a un aumento de las tensiones entre los diferentes grupos", dijo Nowak.



Europa vuelve oídos hacia la voz del pueblo

Bruselas- La forma que Martin Kastler lo ve, debe haber una ley que prohíba a todas las tiendas a través de Europa la apertura de los domingos, de la misma forma que ha sido por generaciones en su natal Baviera (El Constitucional alemán prohíbe a los comercios abrir el domingo).

Él ya ha comenzado a recoger firmas de apoyo. Y pronto, gracias a una cláusula poco debatido en el nuevo Tratado de Lisboa, la Unión Europea puede verse obligado a estudiar la redacción de esta legislación.

"Para mí, el domingo es un día en familia", dijo Kastler, a un miembro alemán del Parlamento Europeo que está siendo empujado por su mujer, grupos religiosos y sindicatos.

Larga críticas por carecer de responsabilidad democrática, la Unión Europea está a punto de dar a sus 500 millones de ciudadanos más que decir, si se puede recoger un millón de firmas de apoyo de un número "significativo" de los países miembros.

Pero si la voz del pueblo triunfará sobre la burocracia sigue siendo una cuestión abierta.

Nadie sabe a ciencia cierta lo que los ciudadanos de Europa deseen ver introducido como legislación.. La mayoría ni siquiera son conscientes de sus nuevos derechos. Cuando la Unión Europea solicitó comentarios del público sobre su proyecto de estatuto, menos de 180 personas atendieron el llamado.

Pero los expertos dicen que la Unión Europea podría ver pronto peticiones sobre temas tan variados como la prohibición de corridas de toros, burkas y los alimentos genéticamente modificados; frenar perforación mar adentro, la introducción de nuevos impuestos; poner fin al intercambio de datos financieros con los Estados Unidos, y mantener a Turquía fuera de la unión.

Los partidarios esperan que la iniciativas será como un ejercicio de formación de equipos, también. Obligada a recoger firmas a través de fronteras, los europeos finalmente, esperan, llegar a conocerse unos a otros, participar en debates y desarrollar toda Europa la esquiva "identidad europea".

Pero otros ven la gestación de problemas. ¿Y si la voz del pueblo resulta ser racistas, políticamente difícil de manejar (piense en los referendos en California) o simplemente frívola? Una campaña online en Portugal, para obligar a los miembros del equipo nacional de fútbol para crecer bigotes reclamó el apoyo de 60.000 personas recientemente.

Tratando de mantener las cosas bajo control, los funcionarios europeos han emitido 16 páginas de reglas propuestas para la iniciativa ciudadana, la traduciendo el lenguaje vago del Tratado de Lisboa en una maraña de regulaciones, que los críticos dicen que podría estrangular el experimento en el nacimiento. La Comisión propone, por ejemplo, que ninguna parte del Tratado de la Unión Europea puede ser impugnada y que las firmas deben ser recogidas en al menos nueve países en un año.

Esto eliminaría un objeto favorito de indignación ciudadana - la costosa 'romeria' que el Parlamento Europeo debe aportar a los trabajos en Estrasburgo, Francia, durante una semana cada mes. El precio a que se estima en más de $ 250 millones al año, pero está escrito en el tratado que rige, como una concesión a los franceses. Los defensores dicen que todos los requisitos resultaría demasiado para cualquier idea de que el ciudadano medio.

"Lo que tememos", dijo Carsten Berg, quien coordina un grupo que hace campaña para la iniciativa de los ciudadanos, "es que sólo los grandes, las organizaciones bien financiadas será capaz de utilizarlo".

Maros Sefcovic, uno de los vicepresidentes de la Comisión Europea responsable de la iniciativa, dijo que la unión estaba buscando el justo equilibrio en sus reglamentos. Él no quiere "exagerar haciendo demasiado estrictos" procedimientos. Pero él también cree que es importante dejar de campañas abusivas o ideas que son "infundadas o carentes de seriedad".

Bajo proyecto de normas, los organizadores tendrían que comenzar el proceso colocando su petición. Entonces, tendrían que recoger un cierto número de firmas antes de que incluso consiguieran una lectura de la comisión si el tema entra dentro del ámbito de lo que estaba permitido. Inicialmente, la idea era que 300.000 nombres serían necesarios, el proyecto más reciente ha reducido este por dos tercios.

En algunos países, los firmantes tendrían que dar su números de pasaporte o documento nacional o tarjetas de identidad para ayudar a prevenir el fraude - otro de los requisitos que ha llevado a muchas objeciones porque pocos ciudadanos estarían dispuestos a dar esa información a alguien que recoge firmas en una esquina, por ejemplo.

El paso final es acumular un millón de firmas. En ese momento, la comisión estaría obligado a proponer legislación o dar una razón en un plazo no mayor de cuatro meses. Alain Lamassoure, miembro francés del Parlamento Europeo que lucharon para incluir la iniciativa en el Tratado de Lisboa, dijo que muchas de las restricciones propuestas son razonables, aunque algunos ajustes podrían ser necesarios.

Él cree que los ciudadanos pueden hacer importantes contribuciones en las áreas legislativa que a veces se pasa por alto, al igual que las complicaciones que la parejas de diferentes países europeos se enfrentan para conseguir un divorcio en la Unión Europea, o las dificultades transferir las credenciales educativos de toda Europa.

Pero el señor Lamassoure no quiere oír demasiado de la ciudadanía. "Una vez al mes es el adecuado", dijo. "El riesgo es demasiado poco o demasiado. Una vez cada dos años sería demasiado poco. "

Algunos defensores de la iniciativa son su consternación por esta visión.

"Lo que estamos viendo no es realmente una sorpresa", dijo Michael Efler, el portavoz de la Casa de Alemania de la Democracia y los Derechos Humanos, un grupo de derechos civiles. "Siempre es la estrategia de las personas en poder de no ceder ese poder".

Tony Venables, el director del Servicio Europeo de Acción Ciudadana, un grupo sin fines de lucro con sede en Bruselas que promueve los derechos de los ciudadanos, dijo que la comisión estaba operando en "un temor exagerado del tipo frívolo o extremistas hacia la iniciativa y una cierta falta de confianza. "

Venables Sr. quiere un servicio de asistencia que puedan asesorar a los ciudadanos sobre la manera de encontrar aliados en diferentes países y cómo redactar una petición jurídicamente aceptable.

También quiere que la restricción de tiempo mayor a 18 meses a partir de 12 para facilitar la recogida de firmas. Y quiere un sistema de apelación, si la Comisión Europea no se decide a actuar.

El Sr. Kastler se convirtió en miembro del Parlamento Europeo durante un año en 2003, luego regresó en 2008. Pero eso no le da la capacidad de introducir la legislación. Bajo la ley actual, que es casi exclusivamente de la competencia de la Comisión Europea, un grupo de funcionarios designados por los países miembros.

Ahora, con la iniciativa ciudadana, puede acercarse a su meta. Desde febrero, se ha acumulado alrededor de 17.000 firmas. Una vez que las reglas son finalmente acordaron, probablemente a finales de este año, él cree que va a conseguir el resto.

Su lema es "Papá y Mamá pertenecen a nosotros los domingos" / "Mum and dad belong to us on Sunday" (foto). Pero él todavía tiene que recaudar dinero suficiente para una oficina, folletos, pegatinas o folletos publicitarios.

"Es muy difícil para alguien que sólo tiene una idea, pero el apoyo no", dijo el Sr. Kastler. "Sin el apoyo de grandes organizaciones, no es tan simple para crear un debate en Europa".


- Recomendamos ver la opinion del Vaticano, a través de Zenith.com, con respecto a esta propuesta, haciendo clic aquí.




* Fuente: ANN / Adventist News Network
** Fuente: New York Times / "Europe Turns Ear Toward Voice of the People"
Autores: SUZANNE DALEY y STEPHEN CASTLE
Traducción: MF Editor / OjoAdventista.com

+ Leer más...

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Dos tercios de la población mundial vive sin libertad religiosa real

Un exhaustivo informe presentado por el Pew Forum sobre Religión y Vida Pública demuestra que casi el 70 por ciento de la humanidad encuentra limitaciones a la práctica de su fe.
Encabezan la lista de países más restrictivos aquellos que aplican la "Sharia" islámica como norma judicial: Arabia Saudí, Pakistán o Libia. En otros países, las agresiones por motivos religiosos proceden de grupos sociales y no tanto del gobierno, como ocurre en Nigeria o Somalia. Países que caminan hacia la apertura, como Turquía o Egipto, todavía cuentan con severas limitaciones para una libertad religiosa efectiva y real.

El estudio presentado el 16 de diciembre por el Foro Pew no trae buenas noticias. La libertad religiosa, uno de los principios contenidos en los Derechos Humanos de Naciones Unidas, no es respetado en aproximadamente la mitad de los países del mundo. Y aunque los países que contienen las más altas restricciones religiosas son una minoría, éstos contienen al 70% de la población mundial. Sólo el 15 % de la población vive en una situación de libertad religiosa, y el 16 % restante se encuentra en territorios con libertades "moderadas". 6.800 millones de personas viven en países que tienen severas restricciones respecto a la religión.

El Foro Pew es un organismo internacional de investigación que "busca promover una comprensión más profunda de los problemas en la interrelación de la religión y los asuntos públicos", según informan en su página web. Fue constituido en el año 2001, y está integrado por expertos internacionales en religión y sociedad. El estudio, titulado "Restricciones globales sobre religión" es resultado del trabajo de tres años de investigación y análisis en todo el mundo, acudiendo a dieciséis fuentes de información, incluidos los informes del Departamento de Estado de EE.UU. y grupos de derechos humanos, así como las constituciones nacionales.

Entre los países con altas restricciones a la práctica religiosa, el estudio diferencia entre los que limitan la libertad desde los aparatos de poder: las leyes, el gobierno o la policía; y aquellos en los que la presión se ejerce por acciones individuales, o por grupos sociales organizados ajenos al poder político o legislativo.

Los países en los que se dan ambas circunstancias son los más restrictivos para el ejercicio libre de la fe. Esto sucede en Arabia Saudí, Pakistán e Irán, donde las leyes se ajustan a la "sharia" islámica y además hay una fuerte presión social hacia cualquier atisbo de libertad religiosa. No ocurre lo mismo en China o Vietnam, donde los gobiernos establecen fuertes restricciones para la práctica religiosa, pero no existe una presión social hacia aquellos que se saltan la norma. Justo lo contrario vive la población de Nigeria o Bangladesh: las leyes y los gobiernos permiten cierta libertad religiosa, pero existen grupos sociales que reaccionan con hostilidad y violencia ante otras religiones.

El mapa-mundi religioso dibuja un Noreste africano con escasa libertad religiosa, mientras que el continente americano, con la excepción de México, es la zona con mayor libertad.

HOSTILIDAD SOCIAL

Muchas veces, los informes acerca del ejercicio de las libertades en el mundo se centran en presentar los avances o retrocesos legislativos y judiciales de cada país en esta materia. Sin embargo, el informe Pew agrega una variable aún más interesante, la "hostilidades sociales". No son pocos los países del mundo que cuentan con gobiernos débiles, que en poco o nada representan las tendencias de la población.

El estudio completó esta categoría por medio de 13 preguntas que intentan detectar la violencia sectaria, los conflictos religiosos y hasta los crímenes cometidos hacia grupos religiosos concretos.

Sobre los conflictos entre religiones, el informe concluye que la tensión es manifiesta en el 87% de los países. Esta tensión se produce "sin violencia física" en el 23 % de los casos. El 42 % de los países registran violencia física en algunos casos, y hasta un 22 % lo detectan en numerosas ocasiones. Las conversiones también son perseguidas en el 29 % de los países del mundo. Casos como el asesinato de dos convertidos al cristianismo en Turquía dan fe de esta triste realidad.

Encabeza el ránking de hostilidad social Iraq, donde la presencia militar occidental no ha mermado las tensiones entre las facciones islámicas suníes y chiíes. Afganistán, Sudán, Pakistán, India, Bangladesh, Somalia, Sri Lanka y Arabia Saudí aparecen en los diez países más extremos. También Israel, que ocupa el séptimo puesto, donde los ultraortodoxos manifiestan su particular guerra contra todos aquellos que no pertenezcan a su religión. España aparece entre los países con poca hostilidad social, por encima de otros países europeos como Francia o Alemania, pero lejos de los más tolerantes: San Marino, Taiwan, Surinam o Corea del Sur, entre otros.

Entre los 25 países del mundo más poblados, India, Pakistán, Indonesia y Bangladesh presentan un nivel de hostilidad social definido como "muy alto". No son pocas las veces que encontramos sucesos de extrema violencia ante grupos religiosos minoritarios en estos países. En India y Pakistán los ataques a cristianos se producen a manos de grupos sociales que no siempre cuentan con el beneplácito de las autoridades del país, aunque sí con su inoperancia.

En este ránking de la vergüenza, países como Egipto, México, Rusia o Irán aparece con un nivel "alto". Entre los moderados aparecen la mayoría de los grandes países europeos y Estados Unidos. Japón y Brasil son los países muy poblados donde hay menos agresiones por causas religiosas. Corea del Norte, ante la imposibilidad de practicar un estudio entre la población, no ha podido incluirse en este aspecto.

GOBIERNOS RESTRICTIVOS

Hasta un 57% de la población mundial vive bajo gobiernos que restringen la libertad religiosa. Sólo son 2 países de cada 10, pero abarcan un margen de población grande. El informe no se queda sólo en las cifras, que a veces resultan engañosas, ya que hay países que proclaman la libertad religiosa, pero luego la coartan. Por ejemplo, la constitución de Afganistán permite la "libre elección religiosa" de sus ciudadanos. Pero la misma ley regula que "ninguna ley puede estar en contra de la sagrada religión del Islam", lo que llevó a que Abdul Rahman fuese sentenciado a muerte en 2006 ante un tribunal por convertirse del Islam a otra religión. Tuvo que abandonar el país, solicitando asilo en Italia.

Este tipo de "trampas legales" se pueden encontrar en las Constituciones de países en los que la ley islámica se aplica por encima de las leyes que pueda emitir el Gobierno. El informe agrega que en muchos países se exige el registro de la religión ante las autoridades: un registro que en 3 de cada 5 casos acaba provocando más problemas que beneficios para los practicantes. Sucedió, por ejemplo, en Singapur, donde la ley obliga a registrar todo grupo religioso. Los Testigos de Jehová fueron eliminados del registro en 1972, prohibiéndose desde entonces la práctica bajo penas de cárcel.

Casi el 41% de los países restringen las actividades de los misioneros extranjeros, y un 6 % prohíben totalmente su actividad. En cuanto a las prácticas religiosas, hasta 38 países prohíben las prácticas religiosas entre su población, con excepción de la religión oficial. Otro aspecto sobresaliente es que hasta 80 países, un 40 %, limitan la difusión de literatura religiosa.

El ránking de países con más restricciones a la libertad religiosa lo encabeza Arabia Saudí. También es el país más rico en petróleo, el máximo exportador mundial del llamado oro negro y aliado estratégico de los países occidentales en Oriente Medio. A continuación aparecen Irán, Uzbekistán, China y Egipto.

En el extremo contrario aparecen los países con menos restricciones. España se encuentra por encima de Italia, Francia o Gran Bretaña; aunque aún lejos de los países con mayor libertad, como Japón, Nueva Zelanda u Holanda.

- Global Restrictions on Religion / Download the full report PDF (72 pages, 8MB)


Fuente: ProtestanteDigital.com / Pew Forum / Reuter

+ Leer más...

viernes, 6 de noviembre de 2009

La cruz en el aula viola la libertad religiosa: histórico fallo del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo

El Gobierno italiano recurrirá el fallo de la Corte de Derechos Humanos

La presencia de crucifijos en las aulas de los colegios italianos constituye "una violación del derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones" y "una violación de la libertad religiosa de los alumnos". Eso afirmó ayer la Corte de Derechos Humanos de Estrasburgo, en una sentencia histórica: es la primera vez que el tribunal europeo se pronuncia sobre la presencia de símbolos religiosos en los colegios. El fallo se basa en que el crucifijo puede ser molesto para alumnos de otras religiones y para los ateos. "La Corte no comprende cómo la exposición del crucifijo puede servir al pluralismo educativo, esencial para la conservación de una sociedad democrática".

El tribunal, por unanimidad de sus siete jueces, da la razón a Soile Lautsi, una ciudadana italiana de origen finlandés, que pidió en 2002 al instituto público Vittorino da Feltre, de Abano Terme (Padua), donde estudiaban sus dos hijos, que retirara los crucifijos de sus aulas. Tras la respuesta negativa del centro, Lautsi recurrió, sin éxito, a diversas instancias jurídicas italianas y, finalmente, a Estrasburgo.

La idea que inspiró su denuncia es que "el crucifijo tiene detrás muchísimos significados negativos, a partir de la discriminación de las mujeres y los homosexuales", según señaló Lautsi en 2002. Ayer, la mujer declaró estar "contentísima" por el fallo.

Después de que el Tribunal Constitucional negara amparo a Lautsi en 2004, el Consejo de Estado rechazó su recurso en febrero de 2006 alegando que el crucifijo tiene "una función simbólica altamente educativa". Lautsi rechazó esa decisión, que definió como "filosófica y no jurídica".

La decisión de la Corte de Estrasburgo, que condena al Estado italiano a pagar 5.000 euros a Lautsi por "daños morales", originó una enorme polvareda política. El Gobierno expresó su desacuerdo con la decisión y anunció que la recurrirá. La ministra de Educación, Mariastella Gelmini, argumentó que "el crucifijo forma parte de la tradición italiana". Su colega de Exteriores, Fanco Frattini, fue más lejos: "Es un golpe mortal a Europa".

El recurso abre ahora dos vías. Si la Corte acepta el recurso, el caso será revisado por la Gran Cámara, el órgano superior del tribunal. Si no fuera admitido, la sentencia será ejecutiva en tres meses, y el Comité de Ministros del Consejo de Europa deberá, en seis meses más, decidir qué acciones debe tomar el Gobierno italiano para no incurrir en nuevas violaciones ligadas a la presencia de los crucifijos en las escuelas públicas.

El más airado entre la mayoría conservadora fue quizá el ministro de Agricultura, Luca Zaia, miembro de la Liga Norte, ultracatólica y antieuropeísta, que dijo: "La Corte ha decidido que los crucifijos ofenden la sensibilidad de los no cristianos. Quien ofende los sentimientos de los pueblos europeos nacidos del cristianismo es sin duda la Corte. ¡Que se avergüencen!".

El Vaticano mostró su fastidio. Según su portavoz, Federico Lombardi, la Santa Sede recibía con "estupor" y "amargura" la decisión del tribunal. "Es equivocado y miope querer excluir a la religión de la realidad educativa", afirmó. Y criticó que la Corte europea haya intervenido en una materia "tan profundamente ligada a la identidad histórica, cultural y espiritual del pueblo italiano". "No es por este camino", concluyó, "como se ayuda a amar y compartir la idea de Europa". Además, la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) se aferró al "reconocimiento de los principios del catolicismo como 'parte del patrimonio histórico italiano', recogido en el Concordato de 1984".

La oposición del Partido Democrático llamó al Gobierno a acatar la sentencia y a "promover la convivencia cívica entre las múltiples culturas y religiones" de la población. "La Corte ha pedido sólo respeto a la libertad religiosa y no creo que eso esté en contra de nuestra Constitución", indicó la diputada Vittoria Franco.


Fuente: ElPais.com
Autor: Miguel Mora

+ Leer más...

martes, 1 de septiembre de 2009

El 'burka' llega a nuestras puertas. Por Nicole Muchnik

El uso del velo integral -la ocultación, la no visibilidad de la persona- choca y perturba a los occidentales y plantea el dilema de la tolerancia frente a prácticas religiosas discutidas incluso por los musulmanes.

Para una mujer occidental es muy difícil hablar del burka con frialdad, con la cabeza y no los sentimientos, por lo mucho que nos afecta esa ostentación de sumisión, de servidumbre de la mujer, esa negación extrema de la igualdad entre los sexos. Sin embargo, el problema se encuentra a nuestras puertas. Ya no se trata sólo de simpatizar con nuestras hermanas iraníes, saudíes o yemeníes, que sufren latigazos y lapidaciones, sino de saber qué corresponde pensar y hacer cuando el burka está entre nosotros. Sabemos más o menos lo que ocurre en los países que aplican la sharía, aunque sea difícil hacerse una idea exacta, es decir, ponerse en el lugar de las mujeres sometidas a esos regímenes.

En Afganistán, país del burka por excelencia, la prenda fue introducida a principios del siglo XX por los pastunes. "Es talla única, te presiona terriblemente en la cabeza, no ves el suelo que pisas y pierdes el sentido de la orientación", dicen Anna Tortajada, Mónica Bernabé y Mercé Guilera, que lo han probado. Las secretarias, enfermeras, maestras, han abandonado su trabajo y viven condenadas a la miseria si no cuentan con el sostén de un hombre. Las viudas se dedican a la mendicidad callejera o a la prostitución. Ninguna mujer puede salir a la calle si no va acompañada de su padre, ni acudir a la consulta de un médico varón, ni aspirar a la educación. Las escuelas de niñas, más o menos clandestinas, son objeto de atentados con bombas.

Arabia Saudí, calificada como "la mayor cárcel de mujeres del mundo" por Wajeha Al Huweidar, periodista saudí y activista de los derechos humanos, es el país del niqab, una prenda de pesada tela negra que permite ver mediante una pequeña ventanita a la altura de los ojos. Las mujeres pasan toda su vida bajo la tutela de un hombre: marido, padre, abuelo, hermano o hijo. No tienen derecho a conducir, ni a solicitar un préstamo, ni a viajar sin la autorización del marido o de un hombre de su familia; ni siquiera a pasear solas, so pena de ser detenidas. Tampoco están autorizadas a acompañar a su marido a actos sociales. En los transportes públicos, no pueden entrar por el mismo acceso que los hombres. Una mujer de 70 años a la que la moutawa, la policía religiosa, sorprendió en su casa con dos jóvenes, de los que uno era su hijo de leche, de 24 años, y el otro un vecino que había ido a llevarle pan -un delito llamado khilva-, fue condenada por un tribunal a 90 latigazos.

Más que el burka afgano, es el niqab de obediencia salafista el que podemos ver hoy en las calles de Francia, Dinamarca, Alemania y otros países europeos.

En Francia, la rama de los Renseignements Généraux (RG) (los servicios de inteligencia) encargada de la vigilancia del islam radical tiene censadas a 367 mujeres que llevan el velo completo. Una estadística poco creíble si, por otro lado, se cree que hay entre 30.000 y 50.000 salafistas, entre ellos varios miles de mujeres que llevan velo, y a las que hay que añadir las del Tabligh, otro movimiento fundamentalista y pietista. La más joven de las que llevan el velo completo tiene cinco años. Sólo en Vénissieux, modesto barrio a las afueras de Lyon, circula un centenar de mujeres con velos negros. En Marsella, el 25 de junio, alrededor de unas 15 jóvenes se exhibieron en un centro comercial en un acto de militancia salafista cuyo propósito era "provocar a la sociedad y a su familia".

Estas mujeres plantean un problema en los hospitales, donde algunos médicos han recibido amenazas físicas de maridos que pretenden decidir si su mujer puede dar a luz mediante cesárea. Plantean un problema a la hora de emitir todos los documentos de identidad, en los matrimonios y otras formalidades necesarias para la obtención de los derechos sociales, en el uso de los bancos, los controles en los aviones, la escolarización de las niñas, dado que, en nombre de la laicidad de la escuela pública, "se prohíben las grandes cruces, las quipás, los pañuelos islámicos, sea cual sea el nombre que se les dé". Plantean un problema para los profesores, que no saben a quién devuelven a la niña que ha estado a su cargo. Plantean también un problema de seguridad, algo no despreciable en un país amenazado por los integristas argelinos. Y plantean un problema cuando, como en Italia, los salafistas exigen piscinas para mujeres y, como en Holanda, hospitales musulmanes. "El islam político trata de instaurar un apartheid de sexos en las sociedades libres europeas", dice la escritora turca Necla Kelek.

El movimiento salafista era completamente ajeno a los cinco o seis millones de musulmanes residentes en Francia, originarios del norte de África. Pero en cinco años, según los RG, el salafismo ha atraído tantas conversiones como el Tabligh, el otro movimiento integrista, en 25. Se ha desarrollado a partir de una idea de ruptura -política y religiosa- con Occidente y sus costumbres "corruptas". Para Dounia Bouzar, antropóloga e investigadora asociada al Observatorio del Hecho Religioso, "cuando está en tela de juicio la religión musulmana, todo el mundo deja de aplicar los criterios de razonamiento habituales. Esos grupúsculos que dicen ser salafistas no se inscriben en la historia musulmana, sino que son una derivación moderna, de este último siglo. Toda la estrategia de los salafistas consiste precisamente en hacer pasar sus discursos totalitarios por simples mandamientos religiosos".

Más allá incluso de la legítima consideración de los derechos de la mujer o de los derechos humanos, el velo integral, la ocultación, la no visibilidad de la persona con la que nos cruzamos y a la que hablamos es algo que choca y perturba al occidental, dicen los psicólogos. Sin ese mínimo vínculo corporal no hay relación social posible. "Lo que me inquieta del burka es que estoy siendo observada por una persona que me impide que la observe. Allí donde se encuentra, el burka constituye un atentado contra el buen equilibrio entre dos almas", escribe Agnès Gouinguenette en Golias, una revista de cristianos de izquierda. Occidente se ha esforzado y se sigue esforzando por integrar al otro, por hacer de él su igual en toda circunstancia. El velo nos remite a una alteridad total, a un rechazo absoluto.

"El burka no es bien recibido... No podemos aceptar en nuestro país a mujeres prisioneras detrás de una rejilla, aisladas de toda vida social, privadas de toda identidad. No es ésa la idea que tiene la República Francesa de la dignidad de la mujer", decía hace poco Nicolas Sarkozy en Versalles.

¿Pero dónde está la solución? ¿Acaso una ley contra el burka no supondría llevar a primer plano el temor a una muy hipotética invasión de Francia por los musulmanes integristas? Mientras la Asamblea Nacional crea una comisión informativa sobre el velo integral, Mohammed Moussaoui, presidente del Consejo francés del culto musulmán, recuerda "que ningún texto coránico ordena llevar el burka ni el niqab, que en Francia sigue siendo un fenómeno marginal". Partidario de "una labor pedagógica y de diálogo para convencer a las mujeres de que se incorporen a la práctica del islam moderado", Moussaoui considera, como muchos ciudadanos, que la prohibición sería contraproducente y difícil de aplicar. "¿Vamos a detener a las mujeres que lleven el burka por la calle y obligarlas a quitárselo? Eso hará que la mayor parte de ellas se queden en su casa". Además, si bien es fácil legislar cuando la integridad de la persona está en peligro, como en el caso de la ablación de las niñas, la poligamia y las transfusiones de sangre para salvar vidas de niños, es mucho más difícil cuando se trata de personas adultas convencidas de que se respetan a sí mismas al llevar el velo.

En Francia, como en Alemania, son a menudo francesas y alemanas de origen musulmán, o conversas recientes, las que escogen el burka o el niqab, y aseguran que lo hacen con toda libertad y hasta que se sienten más libres con esa "protección" frente a la mirada de los hombres. ¿Son todos presuntos violadores en potencia? Podemos preguntarnos cómo es posible que estas jóvenes sean capaces de adoptar una prenda que es una provocación pero que no tiene grandes consecuencias para ellas, sin pensar en sus hermanas de Oriente, para las que simboliza la peor de las opresiones. Para Elisabeth Badinter, "sea subversión, provocación o ignorancia, el escándalo es, más que la ofensa de vuestro rechazo, el bofetón que dais a todas vuestras hermanas oprimidas, que -ellas sí- corren peligro de muerte por disfrutar de unas libertades que vosotras despreciáis".


Fuente; ElPaís.com
Autor: Nicole Muchnik (Túnez) es periodista y pintora. Cursó estudios de Psicología y Etnología de l’Ecole Pratique des Hautes Etudes. París. Periodista (Nouvel Observateur 1967-1974). Periodista free lancer : Le Monde Diplomatique, Le Sauvage, El País, Letra Internacional, Letras Libres… Desde 1997, se dedica también a la pintura y Fotomontajes.
Traducción: María Luisa Rodríguez Tapia.

+ Leer más...

lunes, 20 de octubre de 2008

¿Hacia una casta de 'intocables' en Europa?: La BBC prohíbe las bromas o ironías sobre los musulmanes en cualquiera de sus programas

Como director general de la BBC, Mark Thompson acaba de tomar dos significativas decisiones: una, recortar en un 50 por ciento los gastos de las fiestas navideñas para este año; y, dos, prohibir cualquier broma o referencia irónica sobre los musulmanes en todos y cada uno de los programas de la cadena, los de humor incluidos. En el primer caso, se trata de un ahorro de costes en un entorno de crisis, casualmente aplicado en la degradación de las tradicionales celebraciones cristianas. En el segundo, las opiniones varían: para Thompson, se trata de “sensibilidad” puesto que “no todas las religiones son lo mismo”; para Ben Elton, el humorista que denunció cómo la BBC le censuró sus ‘gags’ sobre el islam en uno de sus programas, la cosa es mucho más simple y coincide con la expuesta masivamente en los foros de opinión de Internet: no es “respeto”, sino “miedo”. “Pánico”, dicen otros, bien sostenido a base de atentados terroristas, masacres tumultuosas y bien explícitas amenazas. Lo indiscutible es que Mark Thompson -católico él mismo- ha impuesto dos estándares: uno, el que se aplicará a los musulmanes como una especie de nueva casta de intocables; y, dos, el que se aplicará a todos y todo lo demás.

Una vez más, el implacable avance del islam en el Reino Unido viene forzado por británicos nativos en el poder, abandonados a una desbocada cadena de concesiones hacia los musulmanes cuyos eslabones legislativos y cotidianos van tomando el rango de abiertos privilegios, no ya respecto al resto de comunidades y religiones, sino en relación al conjunto de los británicos ‘nativos’ que, cada vez más, se sienten ‘invitados’ -además, no queridos- en su propio país. “No hay duda sobre ello. La BBC permitirá ‘gags’ sobre párrocos, pero no los permitirá sobre imanes. Ellos pueden intentar hacer ver que se trata, ya sabes, de algo que tiene que ver con las sensibilidades morales (de los musulmanes), pero no es así. Es porque están asustados. Conozco a esa gente”, declaraba Ben Elton, el humorista que primero denunció cómo la cadena televisiva le había sacado de su guión cualquier broma sobre la comunidad islámica. No es Arabia Saudí. No es Irán. Ni tampoco la Edad Media. Es el Reino Unido y es el siglo XXI, y es una de las cunas absolutas del Occidente de la libertad. O lo era. En todo caso, lo fue.

Un Jesucristo 'gay' en la BBC

“No hay ninguna razón para que cualquier religión sea inmune a la discusión, pero no quiero decir que todas las religiones son lo mismo; creo que ser una minoría pone un punto de vista ligeramente diferente en ello”, afirmaba el director general de la BBC durante una conferencia. Desde los medios se recuerda cómo la corporación británica acaba de emitir una comedia del presentador estadounidense de programas basura, Jerry Springer, que mostraba como uno de los personajes a Jesucristo, caracterizado precisamente como el conductor de un ‘talk show’ que admite ser “un poco gay”. Thompson justificaba la discriminación positiva respecto a las “minorías” en, precisamente, lo que no ha pasado con el espacio de Springer, puesto que, “hasta ahora, no ha surgido ningún problema político (por ese programa) en términos de cólera o emoción”. A pesar de que el cristianismo es sometido a todo tipo de broma y escarnio -sin que aparezca “cólera o emoción” en sus seguidores-, Thompson se declaraba a sí mismo como un devoto católico. Tanto que admitía no haber visto nunca ‘La vida de Brian’. “He tomado la decisión personal de no ver casi nunca programas que caractericen a Jesús. Soy muy sensible sobre las caracterizaciones de los evangelios”, confesaba.

Muy distinta de la de los intocables hindúes que se refugian en el igualitarismo cristiano en medio de las masacres hinduistas contra los conversos (ND), este tipo de discriminaciones respecto a los musulmanes abre el camino a una nueva casta de ‘intocables’ en Europa, pero esta vez, en la cima de la pirámide y no en sus cuevas. Sobre ella, el medio de comunicación tradicionalmente estudiado y admirado como paradigma de la libertad de expresión e información ha renunciado de forma explícita a tratar en un entorno irónico a la comunidad islámica. Con los musulmanes, ni una broma, se advierte en la BBC. Hay precisamente algunos musulmanes que se encuentran muy preocupados por las consecuencias que pueda tener para el país este carácter de intocable que los gobernantes están concediendo a la comunidad islámica, descrito en los foros como un respeto bastardo ganado a base de masacres y amenazas. Cuando el Reino Unido acaba de conceder rango legal para las sentencias de algunos casos civiles -y criminales- juzgados en tribunales islámicos (ND), es precisamente un musulmán como el nuevo máximo responsable para las relaciones entre las comunidades, Sadiq Khan -el mismo que recientemente renegaba del "victimismo" de sus hermanos de fe (ND)-, quien se ha mostrado alarmado él mismo por el hecho de que la comunidad islámica británica no está suficientemente “avanzada” para obtener su propio sistema legal.

Musulmán en el gobierno: 'Mejor la ley judía que la musulmana'

Con algunas organizaciones musulmanas saliendo en defensa de la celebración de la navidad en el Reino Unido y defendiéndola de los furibundos ataques multiculturalistas de los 'think-tank' del 'progresismo' laborista (ND), y mientras el máximo responsable judicial británico, Lord Philips, y el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, se manifiestan como firmes partidarios de la sharia para que la comunidad islámica solucione varias categorías de litigios (ND), un musulmán como Sadiq Khan ve con espanto las consecuencias que, para las propias mujeres musulmanas, por ejemplo, puede tener el hecho de que sus conflictos personales y domésticos sean juzgados por hombres al abrigo de las normas tradicionales islámicas. De hecho, Khan comparaba desfavorablemente los tribunales islámicos respecto a los ‘din’, los tribunales judíos que también resuelven algunas disputas entre la comunidad de esa religión, aunque sin el rango legal que le otorgó el gobierno británico. “He visto buenos ejemplos de tribunales judíos”, decía Khan. “Yo estaría muy preocupado sobre los tribunales islámicos juzgando en el Reino Unido. No creo que tengan el nivel de sofisticación que hay en la ley judía. La ley judía tiene una larga historia. No tiene las mismas áreas de interés que la sharia. En algún momento en el futuro, no descarto la posibilidad de que la diáspora musulmana en este país esté suficientemente avanzada. Pero ahora no es el momento adecuado”.

Con muchos y significativos musulmanes alarmados ante las concesiones del gobierno laborista hacia su propia comunidad, ni por un día cesan las apresuradas retiradas de cualquier referencia al islam que haya podido escapar de la autocensura. Por ejemplo, durante estos días, Sony ha realizado una retirada mundial de miles y miles de copias de un nuevo videojuego que 'simplemente' citaba dos versículos del Corán, sin ironías ni mofas. Las abrumadas "disculpas" de la multinacional por las posibles "ofensas" que se hayan podido causar refleja bien a las claras el pánico en el que ha caído el mundo occidental respecto a la, sin embargo, minoritaria comunidad islámica en su territorio. Es en este contexto en el que miles de ciudadanos se preguntan por las razones que llevan a que amplios sectores europeos hayan decidido reforzar el carácter de los musulmanes en Europa desde 'casta intocable' a 'casta con poder político' sobre la sociedad europea general.

Un alcalde musulmán en Rotterdam y una mezquita en Berlín Oriental

El consejo municipal de Rotterdam, controlado por los laboristas, acaba de elegir a un marroquí musulmán como nuevo alcalde de la ciudad, "algo tan ridículo como nombrar a un holandés como alcalde de La Meca", en opinión de Geert Wilders. En Rusia, en Chechenia, se acaba de inaugurar la mezquita más grande de Europa(foto), una mostruosa construcción con cuatro minaretes de 62 metros de altura cada uno y una superficie total de 14 hectáreas. Y, en Berlín Oriental, también acaba de abrir la primera mezquita en territorio de la antigua Alemania comunista, una mezquita muy “especial”, según sus promotores, por estar donde está, y no sólo por la alta cúpula dorada y el minarete que presiden, identificándolo con sus símbolos más polémicos, el edificio. Los vecinos declaran a la prensa que, mientras ellos ya van a vivir bajo un minarete, en Turquía no se permite la construcción de iglesias. Mucho peor todavía, en tierras musulmanas, miles y miles de cristianos continúan huyen de Irak ante las masacres y las amenazas de grupos islámicos que denominan “terroristas”. Y ello, en medio del silencio o la complacencia de quienes callan y se complacen de cómo y con qué insólita rapidez van avanzando las cosas.

Fuente: NuevoDigital.com
Autor: Javier Monjas
Montaje: Menesez Filipov
Fotografia: Mezquita de Grozny REUTERS/Said Tsarnayev

+ Leer más...