miércoles, 8 de diciembre de 2010

Musulmanes buscan que la ONU legitime la persecución de cristianos

La iniciativa en la ONU está encabezada precisamente por Pakistán como país portavoz de la Organización de la Conferencia Islámica (OCI), el mayor grupo de presión mundial de los estados musulmanesLos 56 estados islámicos de la ONU pretenden que la Asamblea General apruebe este mes una resolución condenatoria de la «difamación de religiones», que restrinja la libertad de expresión en Occidente y dé cobertura mundial a la «ley de la blasfemia», vigente en varios países musulmanes. La ley es aún más polémica tras la condena a muerte de la cristiana paquistaní Asia Bibi.

La iniciativa en la ONU está encabezada precisamente por Pakistán como país portavoz de la Organización de la Conferencia Islámica (OCI), el mayor grupo de presión mundial de los estados musulmanes. La OCI cuenta con una mayoría de miembros en el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, compuesto por 47 países. Desde hace años, y a impulsos del gobierno de Islamabad, viene aprobando anualmente una resolución en contra de la «difamación de religiones». El texto ya aprobado hace meses en la instancia menor de la ONU condena las críticas que aparecen en la prensa libre contra el islam radical, acentuadas desde el 11-S. El objetivo de los estados musulmanes es buscar los apoyos suficientes en la Asamblea General para aprobar la resolución durante el actual periodo de sesiones.

Estados Unidos, a través de la secretaria de Estado, Hillary Cinton, ha rechazado la iniciativa musulmana en la ONU por considerar que es contraria a la libertad de expresión. Tanto EE.UU. como los gobiernos europeos advierten de que, además, la condena legal de la «difamación de religiones» esconde el peligro de que sirva para acentuar la persecución de las minorías religiosas. De hecho, en su informe anual de la libertad religiosa en el mundo, el Departamento de Estado acaba de incluir a Pakistán y a Irak en la lista de países «que causan especial preocupación», por el incremento de ataques islamistas a sus minorías cristianas.

Juristas y académicos coinciden también en el rechazo de la iniciativa adoptada por los estados islámicos. La difamación —afirman— puede ser jurídicamente punible sólo cuando se refiere a personas, y no a conceptos o sentimientos.

El sistema penal de muchos estados musulmanes, basado en la sharía, el código legislativo del Corán, establece en cambio la «ley de la blasfemia», que en la práctica se limita a condenar sólo los insultos referidos al libro sagrado y al profeta Mahoma —y lleva aparejada la muerte—, y no contempla ninguna pena para los insultos a otras religiones.

Este mes, un tribunal paquistaní condenó a muerte a una campesina cristiana, Asia Bibi, de 45 años y madre de cinco hijos, encarcelada hace año y medio después de que varios testigos musulmanes la acusaran de haber proferido insultos al Corán. Pakistán, el segundo mayor estado islámico con 170 millones de habitantes, cuenta con un 4 por ciento de cristianos.


El «dilema» de Zardari

La intervención a favor de Asia Bibi del gobernador de la provincia del Punjab, Salman Taseer, convencido de su inocencia, ha puesto al gobierno de Zardari ante un aparente dilema. Aunque las autoridades de Islamabad subrayan que la «ley de la blasfemia» no será derogada, y ni siquiera retocada, la disposición de Zardari a indultar a la cristiana ha disparado las amenazas de los dirigentes islamistas paquistaníes, que hace días lanzaron a miles de estudiantes de las madrasas (escuelas coránicas) a las calles para protestar contra la liberación de Asia Bibi.

El lunes pasado, el tribunal supremo de Lahore prohibió el indulto presidencial de Asia Bibi hasta que no se resuelva el proceso de apelación de la pena de muerte.

Zardari, viudo de Benazir Bhutto teme no sólo la protesta violenta de los radicales sino también la retirada del apoyo legislativo de los partidos islamistas a su gobierno. El dilema del presidente se presentará con crudeza en caso de que el tribunal supremo no absuelva finalmente a la campesina cristiana, y sólo quede la vía del indulto.

El caso comenzó hace año y medio, cuando la mujer cristiana discutió con varias compañeras musulmanas, que la habían recriminado por beber del mismo cubo de agua. Varios musulmanes de la aldea la denunciaron ante el juez por presuntos insultos a Mahoma, y fue encarcelada. Debido a su falta de medios, Asia Bibi no pudo demostrar su inocencia y a comienzos de este mes un tribunal del Punjab dictó la sentencia de muerte prevista en la legislación.




Fuente: ABC.es / Pakistan lidera en la ONU una ley mundial contra la blasfemia
Autor: Francisco Andrés
Fuente: MinutoDigital.com / Musulmanes pretenden que la ONU legitime la persecución de los cristianos
Fotografía: Portada de la Campaña "Sumate para salvar la vida de Asia Bibi, condenada injustamente". Puedes participar de la misma, escribiéndole al presidente de Pakistan, Asif Ali Zardari, pidiéndole sea indultada de los cargos injustamente imputados: haciendo clic aquí




+ Leer más...

viernes, 3 de diciembre de 2010

Hacktivismo. Por Miguel Á. Bastenier

El hacktivismo o actividad de los hackers para informar al público de todo aquello que los Gobiernos no quieren que se sepa, se está convirtiendo en el movimiento contracultural del siglo XXI. No es tanto que vuelvan los años sesenta, como que una forma de sentir las relaciones del ciudadano con la cosa pública de raíz profundamente anglosajona, ha encontrado en las nuevas tecnologías su forma de expresión. En el fenómeno creado por la oleada de revelaciones del movimiento Wikileaks, que dirige el escurridizo australiano Julian Assange -primero sobre las guerras de Afganistán e Irak, y esta semana sobre la diplomacia planetaria de EE UU- hay que distinguir dos realidades: el material informativo en sí mismo, y la propiedad política y moral de esa exposición.

Es perfectamente comprensible que el departamento de Estado norteamericano haya puesto el grito en el cielo y que su titular, Hillary Clinton, dijera que así no hay forma de conducir una política exterior. La contradicción reside en que los intereses de su Gobierno -de cualquier Gobierno- no coinciden con los de la opinión universal, que siempre tiene derecho a saber, igual que los medios -entre ellos este periódico- lo tienen de proceder a la publicación haciendo el expurgo de lo que pudiera afectar a la seguridad de Estados o personas. Las revelaciones se dividen a su vez en lo que es una grosera e indecente interferencia -que a nadie debe sorprender- en los asuntos de otro país, como han sido en España las presiones sobre jueces, empresarios y políticos, y la frecuente caracterización peyorativa de los personajes con los que esa diplomacia ha de tratar, lo que aún menos debería llamar la atención. El jefe de Gobierno ruso Putin y su presidente Medvédev, vistos como Batman y Robin, y el primero como el macho alfa de su tribu son hasta pequeñas trouvailles para la historia del sarcasmo universal. Y en medio de todo ello, que el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, le parezca a un funcionario norteamericano, la mayor parte de cuya vida ha transcurrido dentro de los límites del más puro neoliberalismo, "un izquierdista trasnochado", además de inevitable resulta hasta medio elogioso. Lo que no se sabía, se adivinaba, aunque hoy suene deplorable al conocerlo verbatim.

Pero ¿cuál es la plataforma de pensamiento sobre la que opera Wikileaks? Assange dio a conocer ya en los años noventa su credo de sumo sacerdote del hacktivismo: libre acceso a la información, que pertenece enteramente al dominio público; desconfianza profunda de toda autoridad constituida, y defensa de una descentralización extrema en la conducción de los asuntos políticos. Es decir, anglosajonismo en estado puro. Cuando la policía británica aparece sin armas vestida de azul, no es porque se confíe en la humanidad intrínseca de la delincuencia local, sino porque se recelaría del comportamiento de esa autoridad dotada de tan agresivos medios de coacción. De igual forma, recorre transversalmente la política norteamericana una corriente ácrata, de origen protestante puritano, lejanamente basada en el libre examen de la Biblia, furibundamente reivindicadora de los derechos individuales, que se expresa con frecuencia al nivel de poder más próximo al ciudadano como es la administración local. A diferencia del anarquismo español o italiano de los años veinte y treinta del siglo pasado, que llegaba a ser violentamente revolucionario, este sentimiento se ancla muy cómodamente en la derecha. Una de las personalidades más visibles del movimiento del Tea Party, Ron Paul, es un anarquista conservador, aislacionista en política internacional y partidario de la cuasi desaparición del Estado. Por ello, Assange, cualquiera que sea su religión o ideología -si las tiene-, no es un hacktivista de derecha o de izquierda, sino un ciudadano en rebelión contra las instituciones.

Esa cualidad de guerrillero o francotirador informático no excluye, sin embargo, que el fundador de Wikileaks haya tomado considerables precauciones por si alguna de las agencias norteamericanas ofendidas por lo que se ha publicado -y lo que falta aún por publicar- decide tomarse la justicia por su mano. Y para ello ha dejado debidamente codificado un paquete de nuevas revelaciones de 1,4 gigabites, equivalente a varias veces el volumen de los 250.000 documentos del Departamento de Estado, que está preparado para su detonación si llegara el momento. Tenemos Wikileaks, con o sin Julian Assange, para rato.




Fuente: ElPais.com
Autor: Miguel Á. Bastenier, licenciado en Historia y Derecho de la Universidad de Barcelona y en Lengua y Literatura inglesa de la Universidad de Cambridge. Graduado en periodismo de la Escuela Oficial de Madrid y experto en temas de política internacional. Actualmente es el subdirector de Relaciones Internacionales del diario El País de España, donde trabaja desde 1982, así como es profesor de la maestría de Reporterismo y Géneros Periodísticos en la Escuela de Periodismo del diario español, fundada en 1988. E investigador y Maestro Consejero de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano. Ha publicado numerosos artículos en la prensa europea (Libération, Le Monde, The European, Le Point, Le Soir, The Irish Times) y en la mayoría de los periódicos más importantes de América Latina: El Espectador y Semana (Colombia), Folha de Sao Paulo (Brasil), Público (México), Búsqueda (Uruguay) entre otros. En 2001 publicó El Blanco Móvil (Editorial Aguilar-El País 2001), en 1999 publicó La Guerra de Siempre (Editorial Península), en 2002 Israel-Palestina: La Casa de la Guerra, y en 2010 ‘Cómo escribir un periódico’. También ha dirigido varios libros colectivos, entre ellos Grandes Protagonistas del siglo XX (2000).
Fotografia: TIME magazine cover, Dec 13, 2010





+ Leer más...

domingo, 28 de noviembre de 2010

Informe sobre Libertad Religiosa Internacional 2010 / Departamento de Estado de los EE.UU.

El Informe sobre Libertad Religiosa Internacional 2010 se presenta al Congreso anualmente por el Departamento de Estado de conformidad con la Sección 102 (b) de la International Religious Freedom Act (IRFA) de 1998. Este informe complementa los más recientes informes de Derechos Humanos y suministra de información complementaria y detallada con respecto a asuntos relacionados con la libertad religiosa internacional. Incluye informes sobre la Libertad Religiosa en cada país.

El gobierno de EE.UU. denunció que sigue habiendo importantes restricciones a la libertad de culto en Cuba y mencionó casos de “intimidación” religiosa en Venezuela, en un informe difundido en Washington.

El informe anual sobre la libertad religiosa en el mundo preparado por el Departamento de Estado indica que el último año los miembros de varias organizaciones de creyentes en Cuba reportaron haber sido víctimas de hostigamiento, vigilancia y ocasionales arrestos.

Respecto a Venezuela, el documento señala que pese a que en ese país se respeta generalmente la libertad de culto, algunos grupos religiosos críticos del gobierno del presidente Hugo Chávez “fueron objeto de acoso e intimidación”.

Dado a conocer en conferencia de prensa por la secretaria de Estado, Hillary Clinton, el informe destaca que la promoción de las libertades relgiosas es una piedra angular de la política exterior de EE.UU.

“El derecho a creer o no creer, sin temor a restricciones o a la interferencia del gobierno, es un derecho humano básico, y fundamento esencial de toda sociedad basada en la dignidad humana, en una sociedad civil robusta, y una democracia sostenible”, dice el documento.

Al igual que en años anteriores, el reporte incluye en la lista negra a Corea del Norte, Irán, China, Myanmar (Birmania), Sudan, Eritrea, Arabia Saudita y Uzbekistán, entre los países donde más se viola la libertad de credo.

Clinton dijo que tales libertades se ven más amenazadas donde imperan regímenes autoritarios que abusan de sus propios ciudadanos, y en países donde persiste la intolerancia y grupos extremistas violentos exacerban las tensiones sectarias.

El documento menciona que “varias naciones europeas han impuesto duras restricciones a la libertad de expresión religiosa”, lo que según la secretaria de Estado puede ser tan perjudicial como la intolerancia de los gobiernos autocráticos o grupos extremistas.

El informe hace referencia concreta a la prohibición de construir minaretes en Suiza, y a la legislación francesa que impide el uso de la burka (velo islámico) en lugares públicos.

La secretaria de estado dijo que EE.UU. también se opone al intento de algunas naciones y grupos islámicos de prohibir toda manifestación que pueda considerarse ofensiva o difamatoria de su religión, porque eso atenta contra la libertad de expresión.




Acceda al el Informe sobre Libertad Religiosa Internacional 2010 / 2010 Report on International Religious Freedom (solo en inglés), en la página web del Departamento de Estado de los EE.UU., pudiendo elegir el país que desee por separado, haciendo clic aquí.

Libertad Religiosa Internacional 2009 / 2009 Report on International Religious Freedom

Libertad Religiosa Internacional 2008 / 2008 Report on International Religious Freedom


Fuente: VOA / "Libertades religiosas bajo acoso"





+ Leer más...

jueves, 11 de noviembre de 2010

"Excesiva fusión" entre política y religión en los EEUU, denuncia Jimmy Carter

Los partidos políticos y la religión deben volver a marcar claramente las distancias. Es lo que cree Jimmy Carter, ex presidente de los Estados Unidos, que opina que “se ha llegado a una excesiva fusión” entre política y fe en la esfera pública de su país. Según su opinión, los partidos mayoritarios han intentado apoderarse del cristianismo para así decantar a los votantes a su favor.
El que fuera presidente de los Estados Unidos entre 1977 y 1981, y Nobel de la Paz, Jimmy Carter, ha expresado sus opiniones en un momento en que medios de comunicación y partidos políticos han virado hacia un discurso fuertemente cargado de moral y muchas veces unido directamente con la religión. Esta tendencia ha crecido entre otras cosas por el impacto del ‘Tea Party’, un movimiento político-social que gira alrededor de las figuras más conservadores del Partido Republicano y que ha buscado ligarse a los considerados “valores cristianos”.

Carter, que siempre ha sido directo al hablar de su fe protestante,como lo hizo en España recientemente, denuncia ahora que se está llegando a una “unión” peligrosa entre religión y partidos políticos, porque ciertas ideologías se apoderan de la fe cristiana con intenciones partidistas.

Sus palabras se han dirigido especialmente a los republicanos. Se ha mostrado muy crítico al decir que se está dando una “afiliación prácticamente oficial entre ciertas denominaciones cristianas y los sectores más conservadores del Partido Republicano”. “Hay pastores llamando abiertamente a los miembros de sus iglesias a votar en un sentido muy concreto”, ha dicho, y considera que “esto lleva a un claro derribo del principio de separación entre estado e Iglesia”.

Carter, de 86 años, y su mujer Rosalynn, pertenecen a una iglesia bautista en el estado de Georgia. El ex presidente es conocido por compartir su fe en debates públicos y por considerar que ésta es fundamental para promover la reconciliación. Pero pese a considerar que la fe no debe perder protagonismo en la esfera pública, y especialmente en la política, ha dicho que no es lícito vincularla a tendencias políticas concretas. De hecho, Carter abandonó en 2000 la denominación evangélica de los Bautistas del Sur por considerar que habían tomado pasos demasiado arriesgados en esta dirección.


APOYO A LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN

“Es completamente legítimo que cualquier persona o denominación exprese los puntos de vista de su propia fe, incluso cuando sea una opinión sobre legislación”, ha defendido. Y ha insistido en que la Constitución Americana garantiza que las voces de los creyentes no sean silenciadas. Considera, sin embargo, que esto no justifica que algunas corrientes cristianas intenten promover públicamente a ciertos partidos políticos frente a otros.

Carter, que ha hecho estas declaraciones durante la presentación de su libro “White House Diary” (en castellano, “Agenda de la Casa Blanca”), ha finalizado explicando que al largo de su carrera política ha tenido numerosas oportunidades de hablar sobre su fe con todo tipo de líderes políticos, entre ellos, presidentes y primeros ministros de otros países. “Nunca he titubeado a la hora de debatir con otros sobre mi fe en Cristo”, ha concluido.




Fuente: ProtestanteDigital.com "J. Carter, contra `fusión´ de cristianismo y política "/ HufftingtonPost.com "Jimmy Carter Warns Religion And Politics Are Getting Too Cozy"


+ Leer más...

jueves, 4 de noviembre de 2010

Los Adventistas y la Dignidad Humana. Por John Graz

"Al promover la libertad religiosa, la vida familiar, la educación, la salud, la asistencia mutua y la satisfacción de las clamorosas necesidades humanas, los adventistas afirman la dignidad de la persona humana creada a la imagen de Dios"1. De la declaración publicada por la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día el 17 de noviembre de 1998, a propósito del 50° aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

¿Por qué como iglesia creemos y proclamamos la dignidad de cada ser humano? ¿Por qué los derechos de todos los seres humanos -derecho a la igualdad, la salud, la libertad, las oportunidades personales y vocacionales, libertad de expresión y de culto- sin importar la raza, la religión, la nacionalidad, el idioma, el color o la tribu, son tan importantes para la visión y misión de la iglesia? La respuesta es simple. Nuestro mandato de respetar la dignidad humana no es resultado de la política, la educación, la sociología o la psicología, sino que se basa en un compromiso de fe con nuestro Dios Creador.

Eso significa que al referirnos a la dignidad humana debemos considerar primero la relación entre Dios y el hombre y comprender sus profundas implicaciones teológicas y relacionales. Dichas consideraciones abarcan la realidad de la creación, la cruz, el Espíritu Santo, la ley moral y el discipulado.


La creación y la dignidad humana

El concepto adventista de dignidad humana tiene su origen en el pensamiento mismo de Dios, quien en su sabiduría infinita instituyó a la raza humana como corona de su proceso creador, pues cuando él dijo: "Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza" (Génesis 1:26) 2, estaba compartiendo algo de su singularidad con los seres humanos. Los seres humanos no son meras criaturas. Su lugar en la creación es absolutamente peculiar. A ellos se les dio dominio "sobre los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra". A ellos se les dio el poder de pensar, de elegir, de ser creativos, de ser socios de Dios en compañerismo y mayordomía.

Todas las otras criaturas son asimismo "seres vivientes", pero los humanos deben reflejar la imagen de Dios y ser hacedores de su voluntad. Adán recibió una misión: ser el mayordomo de Dios en la Tierra. Las diferencias entre el concepto bíblico y las tradiciones antiguas o la teoría de la evolución son abismales. No somos el producto accidental de un largo y complejo proceso evolutivo o la acción arbitraria de una divinidad lunática. Somos el fruto del amor de Dios y parte de su diseño universal. Somos llamados a ser los actores principales en un destino extraordinario. Por lo tanto, al tratar con los seres humanos, estamos tratando con el Hacedor. En ese parentesco divino se encuentra la base misma del concepto adventista de dignidad humana.


La cruz y la dignidad humana.

Un segundo factor que refuerza el ancla teológica de la dignidad humana desde una perspectiva adventista es que Dios no abandonó a la raza humana a la muerte y destrucción, aun después de que se rebelara en contra de su voluntad. Cuando Adán y Eva pecaron en el Jardín del Edén, se rebelaron en contra de la expresa voluntad divina, y merecían morir. Pero Dios confrontó el pecado de una forma diferente. Aunque rebeldes, Adán y Eva y sus descendientes eran aún su creación, y Dios escogió enfrentar la rebelión con la redención, la muerte con la vida, el odio con el amor. "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3:16). Por más pecaminosos que seamos, por más lejos que hayamos vagado, aún somos la posesión preciosa de Dios. Él nos ha dotado de dignidad, y aunque es el propósito premeditado de Satanás destruir esa dignidad por medio del pecado y sus muchos engaños, Dios ha revelado por medio de su Hijo Jesucristo cuán preciosos somos a sus ojos. De manera tal que Jesús murió en la cruz por nuestros pecados. Es decir que la cruz llega a ser la afirmación perdurable de que cada ser humano es una persona de valor y dignidad inmensurables. De hecho, Jesús se ha identificado de tal manera con la humanidad que lo que le hacemos a una persona es como si se lo hiciéramos a él: "De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis" (Mateo 25:40). Por lo tanto, cada vez que alguien es abusado y torturado o humillado, afecta a Cristo. La criatura de Dios, el objeto de la redención de Cristo, nunca debería ser tratada como un objeto ordinario, sino como una joya irremplazable.


La dignidad humana y el templo del Espíritu Santo.

Si la acción redentora y creadora de Dios provee el fundamento de nuestro concepto de la dignidad humana, ese concepto es transportado a nuevas alturas por la afirmación bíblica de que somos el templo del Espíritu Santo. "¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es" (1 Corintios 3:16, 17). Y otra vez dice: "¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio" (6:19, 20).

Afirmar que somos el templo de Dios y que nuestros cuerpos son la habitación del Espíritu Santo es atribuir a la persona la más elevada dignidad humana posible. Aun un incrédulo no osaría profanar un lugar de adoración. ¿Cómo, entonces, podemos abusar de nuestros prójimos, creados a la imagen de Dios y templos potenciales del Espíritu Santo? Nadie es demasiado pequeño, demasiado pobre, demasiado indigno como para ser tratado sin respeto. Eso no es todo. Nuestra teoría de la dignidad humana llega al punto de requerirnos que tengamos sumo cuidado de nuestra mente y de nuestro cuerpo, y que no los sometamos a abusos o malos tratos de ningún tipo. Es decir, que el llamado adventista a respetar la dignidad humana proviene de nuestra actitud hacia nosotros mismos para abrazar a toda la humanidad sin distinción.


La dignidad humana y los mandamientos de Dios.

Se puede considerar los Diez Mandamientos como el primer documento de derechos humanos. La violación de uno de ellos afecta directamente la calidad de vida, la paz y la dignidad. Jesús resumió los Diez Mandamientos en pocas palabras: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.... Amarás a tu prójimo como a ti mismo" (Mateo 22:37). Los primeros cuatro mandamientos se ocupan de nuestra lealtad hacia Dios, que es la fuente de nuestros derechos. Los últimos seis definen nuestra relación de unos con otros como seres humanos. Si bien Dios continúa siendo el punto de referencia supremo y el que define nuestra actitud hacia los demás, es en los detalles de la segunda parte de la ley moral que se codifican nuestras relaciones humanas. ¿Puedes imaginar a alguien que regula su vida con la brújula moral de los Diez Mandamientos como un mentiroso, un asesino, o alguien que menosprecia y falta el respeto a su prójimo? Esta relación conceptual entre la ley moral y la dignidad humana fue ampliada por Jesús en el Sermón del Monte. Un ejemplo alcanza: Jesús no definió el asesinato simplemente como el quitar una vida, sino como cualquier acto de desprecio, hasta el hecho de llamar "necio" al prójimo (ver Mateo 5:21, 22). Es por eso que el énfasis adventista en la ley moral y la personificación del amor puro e ilimitado constituye un terreno firme e inamovible para nuestra defensa de los derechos y la dignidad humanos.


La dignidad humana: implicaciones para el discipulado.

Para los adventistas del séptimo día, la dignidad humana no debe constituir solamente una teoría. El aislar nuestra creencia de nuestra práctica ha sido la persistente tentación de la vida religiosa, y esto nunca es más cierto que en el campo de las relaciones humanas. Cuando Dios nos ordena amarlo con todo nuestro ser y a nuestro prójimo como a nosotros mismos, nos hace un llamado a regresar a su objetivo original para la vida. El meollo de la vida es estar en una buena y apropiada relación tanto con Dios como con los seres humanos. El profeta Isaías declara la característica de inseparable de las dos: "¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo? ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en tu casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano?" (Isaías 58:6, 7). En consecuencia, la religión es más que una rutina formal. Es más que frases agradables, elaboradas oraciones, himnos grandiosos o impresionantes ceremonias en una elegante y cómoda iglesia. No es un catálogo de doctrinas, aunque las doctrinas son importantes. ¡Es vivir una vida real! Como dice Santiago: "La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo" (Santiago 1:27). En otras palabras, no puede haber una verdadera experiencia religiosa sin respeto por la dignidad humana.

Esto explica por qué los adventistas desde el mismo comienzo de su historia se han comprometido a sostener el valor de cada ser humano. Desde un mismo comienzo, adoptaron posiciones definidas contra toda forma de injusticia social. Elena White escribió: "La esclavitud, el sistema de castas, los prejuicios raciales, la opresión del pobre, el descuido del infortunado, todas estas cosas son declaradas como anticristianas y una seria amenaza para el bienestar de la raza humana, y como un mal que la iglesia de Cristo está encargada de cambiar" 3. Y agregó: "El Señor Jesús exige que reconozcamos los derechos de cada hombre. Los derechos sociales de los hombres, y sus derechos como cristianos, han de ser tomados en consideración. Todos han de ser tratados con refinamiento y delicadeza, como hijos e hijas de Dios"4.

Como resultado, nuestra iglesia ha desarrollado un ministerio de restauración y respeto por la dignidad humana. A través de un sistema global de iglesias, escuelas, hospitales, servicios comunitarios y la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales, los adventistas transmiten un mensaje que fomenta el cuidado por toda la humanidad en 203 de los 208 países reconocidos por las Naciones Unidas. Entre las iglesias cristianas, somos líderes en la promoción de la libertad religiosa para todos. Por medio de la pluma y la palabra, de la misión y el ministerio, no sólo formulamos sino que intentamos dar una respuesta a interrogantes tales como: Cómo defender y promover los derechos humanos, qué debería hacerse con los diversos tipos de discriminación en los diferentes países, qué hacer con los dictámenes que apoyan la guerra y el terror, qué podemos decir acerca de sistemas y estructuras políticas que podrían afectar la vida de las personas, producir hambrunas, refugiados y campos de concentración, cómo deberíamos responder a la tragedia del SIDA, qué en cuanto al trabajo infantil, la esclavitud, y el estatus de la mujer.

No pretendemos tener todas las respuestas o soluciones eficaces para cada problema. Pero el hacernos estas preguntas y el trabajar en cooperación con otras agencias para promover los valores humanos es en sí mismo una tarea necesaria. No podemos darnos el lujo de permanecer callados cuando se produce cualquier tipo de violación de los derechos de las personas.


No podemos estar callados.

En 1998 Zdravko Plantak publicó un valeroso libro acerca de nuestra iglesia y los derechos humanos. El título "The Silent Church" (The Silent Church: Seventh-day Adventism, Human Rights and Modern Adventist Social Ethics) es en sí mismo muy elocuente al referirse a una iglesia silenciosa. Dice el autor: "Los adventistas deben relacionarse con el resto del mundo porque su Dios tiene cuidado de ellos y quiere que ellos se ocupen de los otros. Identificarse con Jesús significa identificarse con los pobres, los oprimidos y con los que sufren la negación de sus derechos y libertades básicas. No es suficiente preocuparse por una persona y no preocuparse por las leyes que afectan la vida de esa persona en la sociedad"5.

Los pioneros adventistas entendieron eso perfectamente. Elena White puede haber promovido una mejora en las condiciones de los esclavos, pero condenó la esclavitud con términos sumamente claros: "La institución de la esclavitud... permite que el hombre ejerza sobre su prójimo un poder que Dios nunca le otorgó, y que pertenece sólo a Dios"6. Y fue aun más lejos, condenando la costumbre de tener esclavos como "un insulto a Jehová"7.

Jaime White escribió que el cristiano "tiene en realidad tanto interés en este viejo mundo como cualquier otra persona. Aquí debe estar y cumplir con la parte que le toca hasta que venga a reinar el Príncipe de Paz"8.

Esta visión temprana de los pioneros que afirmaba que el cristiano tiene que ir más allá del enfoque de asistencia tradicional en beneficio de los problemas del valor y la dignidad humanas se reflejó en la resolución de 1865 de la Asociación General: "Se resuelve que, a nuestro juicio, el acto de votar cuando se lo hace en beneficio de la justicia, la humanidad, y el derecho, es en sí mismo intachable, y en ciertas ocasiones puede ser altamente recomendable; pero que apoyar delitos tales como la intemperancia, la insurrección y la esclavitud constituye, según consideramos, un crimen gravísimo a los ojos del Cielo"9.

Esta resolución hacía un llamado a la promoción y defensa de la dignidad humana por medio del "acto de votar" para cambiar la ley. Sin embargo, los pioneros pusieron un límite: "No obstante, rechazamos toda participación en el espíritu de luchas partidarias"10.


La dignidad humana: un valor fundamental.

Para los adventistas, entonces, la dignidad humana es un valor fundamental. No deberíamos apoyar de una u otra manera una ley o actitud que le niegue la dignidad a ningún segmento de la humanidad. Como iglesia deberíamos ser prudentes y sabios cuando hablamos en forma oficial, pero ser una iglesia silenciosa acerca de temas vitales es como estar avergonzados de Jesús nuestro Dios Creador y Salvador. Como miembros de iglesia, no deberíamos tomar parte en ninguna empresa que transforme una persona creada a la imagen de Dios en una cosa u objeto. Esto no es sólo cuestión de consecuencia sino también de testimonio. Nunca deberíamos olvidar que en esta Tierra somos los embajadores del reino de Dios, y de que somos los heraldos de una nueva creación que restaura y establece para siempre la dignidad humana. Entonces y sólo entonces "nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia" (Isaías 58:8).




Fuente: Dialogo Universitario
Autor: John Graz (Doctor en Filosofía, Universidad de la Sorbona) es el director de Asuntos Públicos y Libertad Religiosa de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día y Secretario General de la Asociación Internacional de Libertad Religiosa (IRLA)
Notas y referencias. 1. Declaraciones, orientaciones y otros documentos (Buenos Aires: Asoc. Casa Editora Sudamericana, 2000), p. 57. 2. Todas las referencias bíblicas de este artículo están citadas de la Versión Reina-Valera (1960). 3. Elena White, Notas biográficas de Elena G. de White (Mountain View: Pacific Press Publ. Assoc., 1981), p. 519. 4. Elena White, Obreros evangélicos (Buenos Aires: Asoc. Casa Editora Sudamericana, 1971), p. 129. 5. Zdravko Plantak, The Silent Church (New York: St. Martin's Press, Inc., 1998), p. 48. 6. Elena White, Testimonies for the Church (Mountain View, Calif.: Pacific Press Publ. Assn., 1948), 1:358. 7. Ibíd., p. 31. Ver Douglas Morgan, Adventists and the American Republic (Knoxville: The University of Tennessee Press, 2001), p. 31. 8. Jaime White citado en Morgan, p. 34. 9. "Report of the Third Annual Session of the General Conference", p. 197; citado en Morgan, pp. 36, 37). 10. Ibíd.


Originalmente este articulo ha sido publicado el jueves 5 de julio de 2007 en uno de los blogs que pasaron a conformar lo que es hoy OJO ADVENTISTA


+ Leer más...

jueves, 28 de octubre de 2010

Noruega prohíbe a Arabia Saudí financiar mezquitas "si no respeta la libertad religiosa"

"ALLÍ ES DELITO LA CRISTIANDAD"Encomiable lección de valentía: Noruega ha anunciado que rechaza una donación millonaria de jeques sauditas para la construcción de una mezquita, mientras el país árabe no respete la libertad religiosa. "Allí es un delito construir templos a la fe cristiana, sería antinatural aceptar su dinero" recuerdan.

Mientras el asunto de la construcción de la Mezquita en la zona Cero de Nueva York aún alimenta el debate del multiculturalismo y el respeto religioso, el Gobierno noruego ha tomado una decisión histórica y ejemplar.

Según ha anunciado su ministro de Asuntos Exteriores Jonas Gahr Stor, el gobierno rechaza las donaciones millonarias de Arabia Saudí para financiar la construcción de mezquitas en Noruega. Como país democrático, la legislación noruega permite la construcción de cualquier templo religioso que quieran construir sus habitantes, pero debe ser la Administración central la encargada de aprobar el apoyo financiero de estos proyectos, evitando que se incurra en cualquier tipo de delito.

Y precisamente ahí es donde han dado la estocada a los millonarios saudíes que solicitaron financiar con decenas de millones templos islámicos. Según recoge el diario Vg Nett, su responsable de Exteriores ha justificado esta decisión: "Sería una paradoja, y antinatural aceptar las fuentes de financiación de un país donde no hay libertad religiosa" asegura. Además, señaló el origen de su dictamen en que: "Podríamos haber dicho que no, pero la aceptación de ese dinero sería una paradoja, ya que una comunidad cristiana que se asienta en Arabia Saudí está cometiendo un delito" dijo, recordando la expresa prohibición del país árabe a la construcción de iglesias, entre otros.

Jonas Gahr Stor asume que se trata de una problemática común al resto de países europeos, y anuncia que "Noruega llevará el asunto ante el Consejo de Europa" donde defenderá esta decisión basada en la más estricta reciprocidad con los sauditas.



Fuente: LibertadDigital.com

+ Leer más...