viernes, 21 de agosto de 2009

Masacre de cristianos cuestiona de nuevo la ley de ofensa al Islam en Pakistán

La masacre protagonizada recientemente por una horda de musulmanes radicales en un barrio de la minoría cristiana de Pakistán, en venganza por la supuesta profanación de un Corán, ha reabierto el debate en el país acerca de la dura legislación por ofensas al Islam que lleva a reacciones fanáticas, desmedidas y salvajes como la producida recientemente.



En Gojra, ciudad en el interior de la provincia nororiental de Punjab, donde el sábado pasado se registraron los disturbios y aún hoy se está de luto oficial, se palpa la tensión, continúan las protestas y las fuerzas de seguridad patrullan el barrio cristiano, cuyos habitantes intentan recuperar las pertenencias que no fueron pasto de las llamas.

En los laterales de los edificios a lo largo de la calle principal se amontonan escombros, muebles destrozados, ventiladores, motores, alambres y utensilios varios que han quedado inservibles, mientras algunas mujeres conversan sentadas sobre esterillas en el suelo.

Al entrar en las viviendas todo está calcinado, las ennegrecidas paredes presentan numerosos pegotes blancos de manchas de ácido y el abrasador calor de casi cincuenta grados contribuye a que las habitaciones desprendan un hedor que se incrusta en las fosas nasales ya desde varios metros de distancia.

"Llegaron cientos de personas, estaban armadas y la mayoría tenían todo el rostro cubierto, sólo se podían ver sus ojos, como los talibanes. Lanzaron botellas con un producto químico. Huimos como pudimos", relató a Efe Viktor, de 40 años, quien perdió a su esposa y hermana, abrasadas vivas por el incendio de su vivienda.

Al menos siete personas fallecieron durante el ataque, cinco de ellas calcinadas y dos por disparos, y una veintena resultaron heridas, dos de las cuales murieron recientemente a consecuencia de las quemaduras, según datos facilitados a Efe por las autoridades.

Los atacantes incendiaron casi un centenar de viviendas y desvalijaron y destruyeron muchas otras, con la excusa de que días antes fieles cristianos habían profanado un Corán durante una boda en una población vecina, aunque las primeras investigaciones desmienten esa versión.

LA MUERTE POR OFENDER AL ISLAM

Los disturbios de Gojra han hecho sonar las alarmas sobre la protección de las minorías en Pakistán, donde más del 96 por ciento de la población es musulmana y está en vigor una estricta legislación que prevé la cadena perpetua por la profanación del Corán y la pena de muerte por difamar al profeta Mahoma.

"La ley contra la blasfemia es una desgracia para Pakistán y tenemos que librarnos de ella", afirmó el gobernador provincial, Salman Taseer, durante una visita a la zona, por la que ya se han pasado varios ministros tanto provinciales como federales.

Entre ellos está el ministro de Minorías, el cristiano Shahbaz Bhatti, a quien el presidente, Asif Alí Zardari, le ha pedido que se quede en Gojra unos días, hasta que se calmen los ánimos.

Por el momento, el Parlamento nacional ha aprobado una resolución de condena, se ha abierto una investigación judicial y las autoridades han prometido indemnizaciones para los afectados así como la reconstrucción de sus viviendas.

Pero los cristianos, que representan menos del dos por ciento de la población del país, se muestran escépticos y muchos de ellos no dudaron en recordar la discriminación de que son objeto en un país en el que los disturbios religiosos más frecuentes afectan a los seguidores de las sectas suní y chií, dentro del Islam.

"Tenemos miedo y esperamos que los hechos lleven al Gobierno a aumentar la protección de las minorías y a esclarecer todo lo que sucedió", expuso a Efe el párroco local Shafique, que llevaba un brazalete negro en recuerdo de las víctimas.


Fuente: ProtestanteDigital.com / Efe

+ Leer más...

lunes, 17 de agosto de 2009

Cristianos paquistaníes, el pueblo crucificado

Las paredes con burbujas negras en la recámara de la familia Hameed hablan de un crimen indescriptible. Siete miembros murieron el sábado, seis de ellos quemados, sólo por ser cristianos.

La familia se había apiñado en la recámara, hablaba en susurros, con la espalda presionada contra la puerta, mientras una turba los insultaba.

"Decían: 'Si salen, los matamos''', dijo Ikhlaq Hameed, de 22 años, quien escapó. Entre los muertos hay dos niños, Musa, de seis años, y Umaya, de 13.

El ataque en esta ciudad pobre del centro de Pakistán --la culminación de varios días de disturbios por la acusación de que se había profanado un Corán-- muestra cuán precaria es la vida para la pequeña minoría cristiana en Pakistán.

Quemaron y saquearon más de 100 casas de cristianos el sábado pasado en disturbios que duraron ocho horas, provocados por una turba que según estimaron las autoridades fue de unas 20,000 personas. Además de los siete miembros de la familia Hameed que murieron, resultaron heridas alrededor de 20 personas.

Las autoridades, que dijeron que la acusación sobre el Corán era falaz, presentaron cargos penales ya tarde el domingo y aprehendieron a por lo menos 12 personas. Funcionarios explicaron que el Sipah-e-Sohaba, un grupo extremista chiita proscrito, está entre los responsables de los ataques, la tercera convulsión violenta de turbas anticristianas en la región en las últimas cuatro semanas.

Es frecuente que se trate a los cristianos, que representan menos de cinco por ciento de la población, como ciudadanos de segunda clase en Pakistán, donde el islam es la religión oficial. De hecho, está constitucionalmente prohibido que un no musulmán sea presidente o primer ministro.

LOS MAS POBRES

Mientras que algunos cristianos ascienden para ser funcionarios gubernamentales o administrar negocios, los más pobres trabajan en los peores empleos del país, limpiando escusados y barriendo calles.

Era la clase más pobre la que vivía en la Colonia Cristiana, un pequeño enclave de casas de ladrillo descubierto, donde la turba atacó el sábado. Sus habitantes trabajan como jornaleros y vendedores en el mercado, y es frecuente que ganen mucho menos del salario mínimo de $75 mensuales.

Los Hameed estaban desayunando cuando la turba les cayó encima, blandiendo armas, lanzando piedras y gritando insultos ("¡Perros!'', "¡Agentes estadounidenses!'') por la ventana. Al parecer, el ataque no era particularmente contra los Hameed, sino que tuvieron la desventura de vivir por donde entró la turba y estaban en la casa en ese momento.

Cuando el abuelo Hameed Pannun Khan de 75 años, pintor de casas, abrió la puerta para ver lo que estaba pasando, le dispararon en la sien y cayó al suelo. Entonces, la turba entró a empujones, y el resto de la familia --al menos 10 personas-- huyó a la habitación del fondo y cerró la puerta por dentro. Escucharon cómo la turba saqueaba la casa arrastrando un refrigerador y un armario.

Después, apareció el humo, columnas gruesas y blancas, por debajo de la puerta. "Todo el mundo gritaba para escapar", narró Umer Hameed, de 18 años. "No había oxígeno".

Esperaron todo lo que pudieron, hasta que pensaron que era seguro, y entonces corrieron, pero no todos pudieron salir. Tres mujeres, los dos niños y un hombre quedaron atrapados cuando se derrumbó el techo.

Mientras corría, Ikhlaq Hameed miraba hacia atrás y vio a su tía. "Trató de salir pero la atrapó el fuego'', contó. "Tenía llamas en la cara''.

FALSA ACUSACIÓN

El alboroto comenzó el 22 de julio en un pueblo cercano, cuando se acusó a unos cristianos en una boda de quemar un Corán. Pocos en esta ciudad creyeron eso, y funcionarios estatales y federales que examinaron el caso dijeron que era una falsedad. No obstante, los mulás locales aprovecharon la noticia y presentaron una denuncia por blasfemia en contra de la familia.

Se ha criticado a la ley de la blasfemia en Pakistán por ser demasiado general, y muchos expertos en derecho dicen que se ha hecho muy mal uso de ella desde que el dictador militar, general Muhammad Zia ul-Haq, la introdujo en la década de los años 80. Cualquiera puede levantar cargos, lo que con frecuencia se usa para agitar el odio y justificar la violencia sectaria.

"La ley de la blasfemia se está usando para aterrorizar a las minorías en Pakistán'', dijo Shahbaz Bhatti, el ministro de asuntos de las minorías de Pakistán, en una entrevista en Gojra el domingo pasado.

Los atacantes en esta ciudad dejaron un rastro de quemazón y destrucción a su paso. La casa de los Hameed era un cascarón chamuscado, en el cuarto central había un montón de fierros retorcidos: ventiladores, bicicletas, juguetes de niños y una jaula que había albergado pericos. La cocina estaba vacía, excepto por una tetera y un diccionario de inglés medio quemado y abierto en la palabra "inmoral''.

Los cristianos de esta ciudad protestaron todo el domingo pasado, bloqueando las calles y negándose a enterrar a los Hameed hasta que las autoridades levantaran los cargos penales. Ya tarde el domingo, las autoridades lo hicieron, y se enterraron los cuerpos. Eso fue poco alivio para los Hameed.

"Ahora ya no tenemos nada'', dijo Ikhlaq, con ampollas en la mano y el brazo. "Nuestra familia. Nuestra casa. Ya no queremos seguir viviendo aquí''.


Fuente: ElNuevoHerald.com / Miami Herald
Autor: Abrina Tavernise /TNYT Gojra, Pakistán (Con la colaboración de Waqar Gillani)

+ Leer más...

martes, 4 de agosto de 2009

Siete cristianos mueren quemados por musulmanes en Pakistán

Los autores del incendio son un grupo de musulmanes que protestaban por la supuesta profanación de el Corán
Siete cristianos han muerto abrasados y otras 18 personas han resultado heridas durante el incendio de unas 50 viviendas y una iglesia ("75 viviendas y 2 iglesias" según AsiaNews.it) a manos de una multitud de musulmanes que protestaban por la supuesta profanación de un Corán en la región del Punjab, en el noreste de Pakistán, país que cuenta con un 2% de su población cristiana, según ha denunciado en un comunicado la Comisión de Derechos Humanos de Pakistán.

El suceso tuvo lugar ayer por la tarde en la ciudad de Gojra, que vive la violencia religiosa desde el pasado jueves, día en el que, según los musulmanes, varios cristianos quemaron un Corán. La mayor parte de los actos violentos, según cita una cadena de televisión pakistaní, han sido cometidos por jóvenes con las caras cubiertas con pañuelos. Tras la supuesta quema de el Corán el jueves, ayer algunos simpatizantes de los partidos musulmanes se reunieron en la plaza de Malkanwala, desde donde cientos de personas se dirigieron a una zona residencial poblada por cristianos. Al menos 10 personas resultaron heridas por disparos y pedradas de los vecinos, lo que llevó más tarde a los manifestantes a entrar en la colonia, incendiar unas 50 viviendas y bloquear el tráfico durante varias horas.

La mayoría de los residentes de la colonia han logrado escapar y ponerse a salvo, pero al menos siete personas quedaron atrapadas en sus casas por las llamas y fallecieron abrasadas.

La policía empleó gases lacrimógenos para dispersar a la multitud y varios funcionarios acudieron poco después al lugar para convencer a los líderes religiosos que encabezaban las protestas de que pusieran fin a los altercados.

La comunidad cristiana de la cuidad ha anunciado que no se hará cargo de los cadáveres ni los enterrarán hasta que el jefe del Gobierno provincial de Punjab, Shahbaz Sharif, visite la zona y garantice la seguridad de sus vidas y propiedades. El primer ministro paquistaní, Yusuf Razá Guilani, ha ordenado abrir una investigación para determinar si realmente se ha producido la profanación de el Corán que ha dado lugar a los altercados.*

Fuerzas de seguridad patrullan zona de violencia religiosa contra cristianos

Miembros de las fuerzas de seguridad paquistaníes patrullan hoy la ciudad nororiental de Gojra, que fue escenario ayer de un brote de violencia religiosa durante el que murieron siete cristianos por el incendio de sus casas.

Según informó el canal televisivo Geo Tv, un portavoz oficial aseguró que la situación está ya bajo control y que mejorará aún más, pese a que los cristianos llevaron hoy los cadáveres por las calles para pedir el arresto de los responsables.

Los disturbios ocurrieron este sábado por la tarde en la ciudad punjabí de Gojra, que había sido objeto de la violencia religiosa desde el jueves, día en el que, según los musulmanes, varios cristianos profanaron un Corán.

"Algunos musulmanes locales acusaron a Talib Masih, Mujtar Masih e Imran Masih de quemar el Corán. Los acusados lo negaron vehementemente, pero una multitud de musulmanes enfadados liderados por predicadores quemaron varias casas de cristianos", denunció en un comunicado la Comisión de Derechos Humanos de Pakistán.

Durante los disturbios, más de 50 casas de cristianos y una iglesia fueron incendiadas por una multitud que se reunió en la plaza de Malkanwala y luego marchó hacia la zona de la ciudad habitada por los cristianos.

Los agresores prendieron fuego a varias viviendas y, aunque la mayoría de los residentes lograron escapar, al menos siete personas fallecieron abrasadas en los incendios.
En vista de lo sucedido, el presidente del país, Asif Alí Zardari, ordenó hoy al Ministro de Minorías, Shahbaz Bhatti, que se desplace a la zona para contribuir a la normalización de la situación, según un comunicado presidencial.

Zardari aprovechó para realizar un llamamiento a la concordia, pero mostró su preocupación por las víctimas de la violencia y por las "señales equivocadas que (los acontecimientos) envían sobre el país a la comunidad internacional", según la nota.

Los disturbios son ya objeto de una investigación judicial, lo cual, a juicio de Zardari, "dará algo de confort a las víctimas" y servirá para llevar a los culpables a la justicia.

Por el momento, la Policía ha registrado una denuncia contra diecisiete personas identificadas y otras 783 no identificadas bajo la acusación de asesinatos, intentos de asesinato y terrorismo, tras su supuesta participación en los disturbios.

Y además, las fuerzas de seguridad han arrestado a un centenar de personas por los hechos, dijo el ministro de Justicia, Rana Salaullah, en declaraciones al canal televisivo Geo Tv.

El jefe del gobierno de la región del Punjab, Shahbaz Sharif, ha anunciado una ayuda de 500.000 rupias (unos 6.000 dólares) para cada familia de los fallecidos.

Los cristianos componen menos del 2 por ciento de la población de Pakistán, un país mayoritariamente musulmán donde la profanación del Corán puede acarrear la pena de muerte.

Los disturbios religiosos no son infrecuentes en Pakistán, aunque por lo general enfrentan a los seguidores de las sectas suní y chii, dentro del Islam.**


Fuente*: El País.com
Fuente**: ADN.es
Fotografía: Un cristiano contempla los destrozos causados por el fuego en su vivienda en Gojra, en el Punjab. Reuters / El País.com

+ Leer más...

lunes, 3 de agosto de 2009

Adventistas y Judíos no podrán ser despedidos por guardar el sábado en Colombia

La Corte Constitucional de Colombia sentenció que los trabajadores que tienen como mandamiento no trabajar los sábados, por pertenecer a la iglesia judía o adventista, no pueden ser despedidos de sus trabajos y que se estaría vulnerando la libertad religiosa.

Explica la Corte que, si bien las empresas tienen la autonomía de estipular sus horarios, cuando se dan estas situaciones, el empleador y el trabajador deben llegar a un acuerdo para remplazar el tiempo no laborado el sábado.

El alto tribunal se pronunció al conocer el caso del señor Salomón Mattos Mejía, quien laboró para la Clínica del Prado, que le respeto su condición de adventista por un año pero luego su horario fue modificado para cumplir turnos el día sábado, a lo que el trabajador se negó.

Con ponencia del magistrado Jorge Pretelt, se encontró plenamente demostrado que el señor Salomón Mattos Mejía fue despedido en razón de su imposibilidad para acudir los sábados a trabajar por sus creencias religiosas, y por tanto, su derecho a la libertad religiosa fue gravemente afectado.

“Observa la Sala que toda facultad legal debe ejercerse respetando los derechos fundamentales contenidos en nuestra Carta. De la misma manera, el artículo 23 del Código Sustantivo del Trabajo señala que en desarrollo del elemento de la subordinación que origina el contrato laboral no puede afectarse el honor, la dignidad y los derechos del trabajador en concordancia con los tratados o convenios internacionales que sobre derechos humanos relativos a la materia obliguen al país”, señala la sentencia.

Dice la Corte además que es por ello que la decisión es desproporcionada, puesto que mediante el ejercicio de una facultad legal que encuentra su límite en el respeto a los derechos fundamentales y demás garantías constitucionales, se afecta de manera grave la libertad religiosa de una persona, en aras de ejercer un derecho que protege un interés relativamente menor y que puede ser alcanzado por otros medios.

La Corte Constitucional de Colombia, en su sentencia presenta la demanda como concedida, bajo la siguiente caratula:

"DERECHO A LA LIBERTAD DE CONCIENCIA Y DE CULTOS EVOCADO POR CIUDADANO QUE FUE DESVINCULADO DE LA EMPRESA DEMANDADA, DEBIDO A QUE, POR RAZONES RELIGIOSAS, NO LE ES APROBADO TRABAJAR LOS SABADOS.

LA CORTE RECALCO QUE EL DERECHO A LA LIBERTAD DE CONCIENCIA COMPORTA LA INEXISTENCIA DE COTO ALGUNO FRENTE AL DESARROLLO DE LAS CONVICCIONES Y CREENCIAS DE UNA PERSONA; Y QUE LA DE CULTOS ACARREA LA POSIBILIDAD DE QUE SE PROFESE Y DIFUNDA, DE FORMA ESPONTANEA, LA RELIGION QUE SE PREFIERA.

EN CONSONANCIA, LA JURISPRUDENCIA PATRIA, TOCADA POR LA SALA, HA ADMITIDO LA MANIFESTACION PUBLICA DE LAS EXPRESIONES PROPIAS DE ESTOS DERECHOS Y QUE LOS CONFLICTOS QUE SURJAN ENTRE LA LIBERTAD RELIGIOSA Y ALGUNOS DERECHOS PATRONALES DEBEN SER RESUELTOS BAJO EL PRINCIPIO DE MINIMIZACION DE LOS LIMITES A ESTA. EN ESTE SENTIDO SE ESTABLECIO QUE LA MEDIDA ACOGIDA NO ES NECESARIA PARA EL LOGRO DEL FIN PROPUESTO, Y POR TANTO, SE ORDENO A LA EMPRESA DEMANDADA REINTEGRAR AL ACTOR Y PERMITIRLE, ADEMAS, DISFRUTAR DEL ‘SABATH’.

CONCEDIDA"

Aquí puede encontrar completa la sentencia T- 327/09 del Corte Constitucional.


Fuente: Caracol Radio "Las empresas no pueden despedir a trabajadores judíos y adventistas que guardan el Sabbath" / Corte Constitucional de Colombia

+ Leer más...

viernes, 31 de julio de 2009

Musulmanes mudos. Por Moisés Naím

¿Dónde están las fetuas? ¿Dónde las multitudinarias marchas de protesta? ¿Dónde las manifestaciones frente a las embajadas? ¿Qué pasó con los discursos cargados de indignación? ¿Qué dice Al Qaeda? En otras palabras: ¿qué tiene China que le faltó a Dinamarca? En China discriminan y matan a los musulmanes y en Dinamarca un periódico publicó caricaturas que se consideraron ofensivas al profeta Mahoma. El mismo mundo musulmán que en el 2005 reaccionó con indignación y furia ante la publicación de las caricaturas se hace el ciego, el sordo y el mudo frente a la violencia y a la discriminación que sufren los uigures -una minoría musulmana- a manos del Gobierno chino.

La reacción a la publicación de las caricaturas fue instantánea. Once embajadores de países musulmanes elevaron la propuesta formal de sus respectivos Gobiernos ante el primer ministro danés. Éste les explicó que en Dinamarca hay libertad de prensa y que el Gobierno no tuvo nada que ver con la decisión de publicarlas. No importó. Días después, el consulado de Dinamarca en Beirut fue incendiado y en Afganistán, Pakistán y Somalia estallaron violentas manifestaciones en protesta contra las caricaturas, dejando un saldo de varios muertos. Diarios de Noruega y otros países decidieron publicarlas como gesto de solidaridad y en defensa de la libertad de expresión, lo cual exacerbó la ola de violencia. En Damasco, miles de espontáneos incendiaron las embajadas de Dinamarca y Noruega. En Teherán, Mahmud Ahmedineyad decidió replicar a la publicación de las caricaturas montando una exposición de otras caricaturas. ¿El tema? Mofarse del Holocausto. Inevitablemente, los vídeos y los sitios de Internet de Al Qaeda mencionaron las caricaturas publicadas en Europa como un ejemplo más de la nueva cruzada de occidente contra islam. Las fetuas (fatwa, fatua) ordenando los más severos castigos para los caricaturistas y directores de periódicos no se hicieron esperar.

Mientras tanto...

Desde la década de los noventa, el Gobierno chino ha venido aplicando severas políticas represivas contra los uigures. En las escuelas se prohíbe la educación en su idioma y a los empleados públicos no se les permite llevar las largas barbas comunes entre ciertos musulmanes, rezar durante la jornada laboral o ayunar. Las mujeres que trabajan para el Estado no pueden usar velos que les cubran la cabeza. Los uigures son discriminados en el acceso a la salud, la educación, la vivienda y el empleo. Los jóvenes uigures son frecuentemente forzados a trabajar en lejanas provincias, mientras que millones de personas del resto del país son estimuladas por Pekín a mudarse a la provincia de Xinjiang con promesas de empleo y otros incentivos. Más de dos millones han respondido a estos estímulos.

Los uigures que se atreven a protestar por la discriminación y por los maltratos son detenidos. Las protestas son brutalmente reprimidas. En Yining, en 1997, las fuerzas gubernamentales reaccionaron violentamente a disturbios callejeros causando gran cantidad de muertos. Después de los ataques del 11-S se intensificó la persecución del Gobierno chino contra los uigures. Algunos de sus líderes fueron acusados de tener vínculos con Al Qaeda y encarcelados. La represión contra cualquier grupo de uigures sospechoso de terrorismo, extremismo religioso o separatismo es implacable, sistemática y permanente.



Los recientes enfrentamientos en las calles de Urimqi, la capital de la provincia de Xinjiang, han dejado 184 muertos, cerca de mil heridos y más de 1.400 detenidos. Éstas son las cifras oficiales, las manejadas por las organizaciones uigures son mucho mayores.

Todo esto viene sucediendo desde hace décadas. ¿Qué han dicho los líderes políticos o religiosos del mundo islámico? No mucho.

En distintos países, clérigos musulmanes encuentran el tiempo y la energía para emitir fetuas condenando, entre otras cosas a las comiquitas japonesas de Pokémon, la desnudez total durante el coito o el uso de las vacunas contra la poliomielitis. También contra Salman Rushdie. ¿Han adoptado alguna posición sobre la situación de los uigures? No. ¿Y la Liga Árabe, los Gobiernos de países musulmanes, las organizaciones islámicas europeas o asiáticas? Tampoco. Los uigures, que tienen profundos vínculos étnicos con Turquía y cuyo idioma tiene raíces turcas tampoco han contado con la solidaridad que el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, mostró hacia los palestinos durante la reciente crisis en Gaza. Al mismo tiempo que promovía el reconocimiento internacional de Hamás, Erdogan le negaba el visado a Rebiya Kadeer, la líder en el exilio de los uigures. Hace poco Erdogan cambió de posición y anunció que su Gobierno permitiría la visita de la líder uigur. Internacionalmente, Turquía también ha venido aumentando los bajos decibelios de su preocupación por la situación en Xinjiang. Más vale que no. Ésta es la reacción de un periódico oficial chino: "El apoyo de Turquía a los separatistas y terroristas uigures sólo puede causar indignación en China. Si no quiere arruinar la relación entre nuestros dos pueblos debe dejar de apoyar estas turbas separatistas. Debe dejar de ser un eje del mal".

En política, la ceguera y la mudez no son producto de enfermedades sino de intereses. En las próximas semanas veremos con cuánta eficacia tiene China en aclararle a los líderes del mundo musulmán cuáles son sus verdaderos intereses. Y el silencio ante la tragedia de los uigures será muy elocuente.


Fuente: El País.com
Autor: Moisés Naím. Venezolano, ex ministro de Industria y Comercio de Venezuela entre 1989 y 1990 y antiguo director ejecutivo del Banco Mundial. Director en jefe de la edición norteamericana de Foreign Policy y columnista de El País, Financial Times, Newsweek, Corriere della Sera, L'Espresso, TIME, Le Monde, Berliner Zeitung entre otras publicaciones.
Fotografía: Una joven uigur pasa por delante de los militares en Urumqi. / Efe

+ Leer más...

domingo, 19 de julio de 2009

Libertad de expresión vs. vigilancia en la era digital Por Amy Goodman

Las herramientas de comunicación masiva, que en una época ocuparon sectores enteros de gobiernos y empresas, ahora son del tamaño del bolsillo. Los teléfonos celulares pueden filmar y enviar los videos a Internet mediante conexión inalámbrica. La gente puede enviar relatos de testigos, fotos y videos con sólo pulsar unas teclas, a miles y hasta millones de personas mediante los sitios de las redes sociales. A medida que se desarrollaron estas tecnologías, también se desarrolló la capacidad de vigilarlas, filtrarlas, censurarlas y bloquearlas.

Un informe del Wall Street Journal publicado esta semana, indicó que “El régimen iraní ha desarrollado, con la ayuda de empresas de telecomunicaciones europeas, uno de los mecanismos más sofisticados de control y censura de Internet del mundo, que le permite examinar el contenido de comunicaciones electrónicas individuales a escala masiva”. El artículo menciona a Nokia Siemens Networks como el proveedor de equipamiento capaz de realizar la “inspección exhaustiva de paquetes de datos” (DPI, por su sigla en inglés). La DPI, según el Centro de Información sobre la Privacidad Electrónica (EPIC, por sus siglas en inglés), “permite a los proveedores de servicios de Internet interceptar prácticamente toda la actividad de Internet de sus clientes, como los datos de navegación en Internet, el correo electrónico y las descargas de intercambio de archivos ’peer-to-peer’”.

Nokia Siemens negó la afirmación, diciendo en un comunicado de prensa que la empresa “proporcionó a Irán la tecnología para la Intercepción Legal únicamente para monitorear llamadas telefónicas locales”. Es justamente la cuestión de qué es legal, la que debe abordarse. “Intercepción legal” significa que la gente puede ser vigilada, ubicada y censurada. Es preciso que se adopten normas mundiales que protejan la libertad de comunicarse y discrepar.

China tiene un sistema muy sofisticado de vigilancia y censura en Internet, conocido como “la Gran Muralla de Fuego China”, que atrajo mucha atención antes de los Juegos Olímpicos de 2008. Un documento filtrado en una audiencia de derechos humanos del Senado de Estados Unidos implicó a Cisco, una fabricante de routers de Internet con sede en California, en la comercialización de tecnología al gobierno chino, para adaptarse a las metas de vigilancia y censura. El gobierno chino ahora exige que todas las computadoras vendidas después del 1° de julio de 2009 incluyan el software denominado “Green Dam” (Represa Verde, en español), que los críticos dicen que le dará aún más poder al gobierno para viligar el uso de Internet.

Josh Silver, Director Ejecutivo de Free Press, un grupo de política de medios, dice que las acciones de Irán y China deberían alertarnos sobre cuestiones de vigilancia interna en Estados Unidos. Silver me dijo: “Esta tecnología que monitorea todo lo que circula a través de Internet es algo que funciona, está disponible, y no hay legislación en Estados Unidos que impida que el gobierno estadounidense la utilice. Es de público conocimiento que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por su sigla en inglés), durante el gobierno de Bush, durante los últimos siete, ocho años, desde el 11 de septiembre en particular, le solicitó a las principales empresas proveedoras de Internet, en particular AT&T y Verizon, que usaran componentes tecnológicos fabricados por algunas de estas empresas, como Cisco, que harían lo que acabo de describir, que escucharían para vigilar el contenido que circulaba en Internet y en las líneas telefónicas en todo el país”. Este equipamiento fue la columna vertebral del programa de “escuchas telefónicas sin orden judicial”.

Thomas Tamm fue el abogado del Departamento de Justicia que denunció el programa. En 2004, llamó a New York Times desde un teléfono público del subte y le contó al periodista Eric Lichtblau sobre la existencia de un programa secreto de vigilancia a nivel nacional. En 2007, el FBI allanó su casa y confiscó tres computadoras y archivos personales. Aún afronta un posible procesamiento.

Tamm me dijo: “Creo que puse a mi país primero (…) Tenemos un procedimiento legal en vigencia a través del tribunal de la FISA (Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera) para permitir las escuchas telefónicas legales de estadounidenses que van al extranjero. Se debe poder demostrar causa probable de que quizá están vinculados al terrorismo, pero esa no es una dificultad para el gobierno. Y estoy convencido de que muchos más estadounidenses fueron sometidos ilegalmente a escuchas telefónicas de lo que sabemos. No sabemos lo que se hizo con esa información. Y apenas cuando empezamos a enterarnos de cuántas personas fueron torturadas a nombre nuestro, también nos vamos enterando de a poco sobre el alcance de las escuchas telefónicas. Lamentablemente, debo decir que no me sorprende, porque el gobierno no estaba cumpliendo la ley cuando hablé con el New York Times y, aparentemente, no la están cumpliendo ahora tampoco".

El programa de escuchas telefónicas sin órdenes judiciales fue considerado ilegal por una amplia mayoría. Luego de haber cambiado abruptamente de posición en la mitad de su campaña, el entonces senador Barack Obama votó junto con la mayoría del Congreso para otorgar a las empresas de telecomunicaciones, como AT&T y Verizon, inmunidad retroactiva de ser procesadas. El New York Times recientemente informó que la NSA tiene una base de datos llamada Pinwale, con millones de correos electrónicos interceptados, incluso algunos del ex Presidente Bill Clinton.

En una reciente audiencia del Senado, el senador Russ Feingold le preguntó al Fiscal General de Estados Unidos, Eric Holder, si creía que el programa original de escuchas telefónicas sin orden judicial era ilegal.

El senador Russ Feingold dijo: “Ahora que es Fiscal General; ¿tiene alguna duda sobre la ilegalidad del programa de escuchas telefónicas sin orden judicial?”.

Eric Holder respondió: “Creo que el programa de escuchas telefónicas sin orden judicial, con las características que tenía en ese momento, fue ciertamente desacertado, ya que se implementó sin aprobación del Congreso”.

El senador Feingold preguntó: “¿Pero cree que fue ilegal?”.

Holder respondió: “Bueno, como ya dije, no se ajustaba a la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera y era desacertado como política”.

Los disidentes en Irán y China permanecen firmes a pesar de la represión, que es posibilitada, en parte, por los equipos de empresas estadounidenses y europeas. En Estados Unidos, el gobierno de Obama está siguiendo un camino peligroso en relación con los programas de espionaje de la era Bush, que deberían ser suspendidos y puestos a consideración de la justicia, en lugar de ser ampliados y defendidos.


Fuente: Democracy Now!
Autor: Amy Goodman (Washington DC, 1957-) es una locutora, periodista y escritora progresista judío-estadounidense. Presentadora de “Democracy Now!”, un noticiero internacional diario de una hora que se emite en más de 550 emisoras de radio y televisión en inglés y en 200 emisoras en español. Es co-autora del libro “Standing Up to the Madness: Ordinary Heroes in Extraordinary Times”, recientemente publicado en edición de bolsillo. Denis Moynihan colaboró en la investigación de esta columna.
Tradución: Mercedes Camps y Democracy Now! en español.

+ Leer más...